12 feb 2016

Agradecimientos antes de partir

Ésto lo debidos haber publicado hace unos días cuando partimos, pero no hemos tenido conexión a internet. 
La vez anterior agradecimos al final de la Ruta, a todos aquellos que nos ayudaron en nuestro paso por Argentina y Uruguay. 

Ahora agradecemos a todos los que nos ayudaron a poner en marcha ésta loca aventura, éste mágico sueño, este bello viaje por América latina. Una Expedición en moto que jamás olvidaremos. 

Partimos agradeciendo a nuestras familias, pues sabemos que es difícil entender lo que queremos hacer. Recorrer parte del continente, en aproximadamente un año (quizás) sin mucho dinero. Podrá sonar a locura, pero aun así nos han apoyado y ayudado en todo el proceso. 
Mi mamá y mi papá nos han ayudado mucho en éste proceso, mi padre ha sido parte activa tanto en logística como ejecución de ésta aventura. Muchas gracias por el tremendo apoyo!

Danilo Shulz, quien nos realizó el curso off road con Trail on Fire, nuestro primer auspiciador. 
Nomade Austral (Antonio), quien se ofreció a imprimir nuestros adhesivos y magnetos. Que tremenda ayuda!! Nuestro segundo auspiciador. 
Nicolás Ulloa. Viejo amigo y colega que nos ayudó con descuentos en la tienda de montaña en las que trabaja. Así pudimos conseguir parte de nuestro equipo a muy buenos precios. Muchas gracias!! Se vienen las Pilsen heladas! 
Al Leo, el buen pelao de Lira (calle en Santiago especializada en motos) quien nos ayudó a conseguir nuestros repuestos más baratos. siempre dispuesto a ayudarnos con nuestras motos, a orientarnos y aconsejarnos. De verdad es una máquina. Sabe mucho y trabaja muy bien! Nos ha enseñado varios trucos para la ruta. 
Rodrigo Contreras, nuestro tercer auspiciador. Hizo todas las defensas, porta maletas y el resto de los accesorios en metal a un muy bajo costo. De verdad te pasaste!!! 
Visítenlo y se asombrarán de los trabajos que realiza.
Jaime Salas quien a través de su empresa Relieve nos hizo un aporte muy importante en dinero para completar nuestro sueño. Un grande Jaime!! En serio muchas gracias por hacerte parte de nuestra travesía. 
Junto a mi gran amigo Jaime Salas. Te quiero hermano!

Daniel Ahumada, quien nos asesoró con el blog y los contenidos. Y se ha ofrecido a ayudarnos con la edición de fotos y videos una vez que comencemos este viaje en moto. Gracias compadre! 
Italo Sarraceno, que nos ha puesto en contacto con L.A.M.A. (Latin America Motorcycles Assosiation) en América Latina. Vital ayuda en esta expedición.  
Leo Avilés de MotoCenter, nuestro último auspiciador en ésta aventura. Gracias por el apoyo!!

Con Leonel en MotoCenter. Su taller ubicado en Carmen 2328B

Y a todos ustedes, que siguen nuestro viaje, nos apañan y acompañan en esta travesía. Gracias por todos los consejos que hemos recibido, los datos, las críticas y opiniones. Nos han servido mucho. 

De todo corazón, gracias a todas y a todos!! 
Sigan en movimiento, sigan en la Ruta. Les deseamos buenos vientos, porque el viaje continua... 

Su y Uri, Expedición en moto por América Latina. 

8 ene 2016

Nueva fecha de partida

Como algunos sabrán partíamos el lunes 11 de enero. Por diversas razones lo aplazamos unos días y nos vamos el miércoles 13.
 
Durante éstos días hemos trabajado en los últimos preparativos, poner a punto las motos, algunos trámites legales y pasar tiempo con la familia. Es extraño estar de "vacaciones" pero estar todo el día haciendo algo, preparando algo, reuniéndose con gente y no pudiendo juntarse con otros amigos porque el tiempo no alcanza, es muy extraño, por eso tener unos días más antes de partir, libera esa olla a presión que nos hemos auto impuesto, sino, no nos iríamos nunca!!
 
Comprobando el freno trasero de la Ania, aka la Cobriza
 
Mi viejo nos ha ayudado mucho con los arreglos de las motos. Arreglamos mis neblineros que estaban fallando y le cambiamos el kit de arrastre a la Tatuada. Ayer junto a Susan le volvimos a instalar todas las defensas. También les pusimos a ambas el tomacorriente de 12V. Susan los pidió por eBay y están geniales! 
También tuve que cambiar retenes de la telescópica y los carbones del motor de partida. En Uruguay comenzaron a molestar y ahora se había hecho más recurrente.
 
Susan cambió discos de embrague y rodamientos de dirección. A parte del tomacorreinte le instalamos calienta puños a la Cobriza, Su quedó feliz!!
Entre hoy y el lunes le cambiaremos los zapatitos a la moto de Susan. Unos flamantes Dunlop Trail. Nos hicieron un muy buen precio por ellos.
 
 
Preparándola para cambiar piñón de ataque, catalina y cadena

Instalando el calienta puños a la Cobriza
 
 La Cobriza desnuda
 
También fuimos a sacarle rodaje a la Tatuada. Recuerdan que fundí el pistón en la etapa anterior?? Bueno, el mecánico descubrió que no fue culpa mía. Y por eso yo veía que sí tenía aceite. Lo que pasó fue que anteriormente la habían abierto posiblemente para cambiar discos de embrague (están bien), pero al cerrar no sólo pusieron la empaquetadura que debería ir, también le pusieron silicona, mucha, lo que provocó tapar unos conductos del aceite, por lo que no pasaba todo el aceite que debería haber pasado.
Es decir, más temprano que tarde me habría ocurrido igual. Y como esa moto yo la tenía recién hace menos de mil kms, no había acusado nada.
Pero ahora debería estar todo bien!!! Vamos Tatuada, que el viaje debe continuar.
 
 
Listos para la Ruta Caracol de Rodaje por Pirque y el Cajón del Maipo, por El Toyo. Entrando por Pirque es una bella ruta. Los árboles y casonas antiguas le dan un toque que pocos lugares tienen. Curvas pronunciadas, subidas y bajadas, largas rectas, espacios abiertos y pocos vehículos en la ruta, salvo cilicstas hacen que éste camino sea muy bueno para ir a practicar o sacar el rodaje de las motos.
 
Su primera caída. Afortunadamente no le pasó nada ni a ella ni ala moto. Sólo un moretón verdoso en la rodilla. jejeje.
 
Después de unas buenas empanadas y bebidas, seguimos la ruta!
 
Algunos badenes con agua hacían más interesante el camino
 
 
Sorprendidos de lo lejos que ya han pavimentado el camino. Hasta Lo Valdés!!! Hace tiempo que no venía por acá.
 
Susan y Fabiola junto a la GZ250. La ex moto de Su.
 
Volviendo a casa luegode una excelente ruta!
 
Hemos ido al dentista y oftalmólogo. Yo ya cobré mi seguro de cesantía y mi finiquito. Eso ayuda mucho para el viaje. Hemos ido a tiendas de montaña para terminar de equiparnos. Y ahí un viejo amigo, Nicolás Ulloa, me hizo el tremendo descuento!!! Muchas gracias. 
Éste es el mapa que diseñó Susan para el nuestra segunda etapa.
 
 

Etapa II: Nuestros Logos

Ya tenemos el logo para la segunda Etapa!!! 
 

Básicamente lo hizo Susan, yo sólo aporté con algunas ideas. Éste logo no sólo será un adhesivo que colocaremos en nuestras motos y regalaremos durante el viaje, también lo convertiremos en magneto. Así nos pueden colaborar comprando alguno y queda como recuerdo de ésta mágica aventura. 

Recordarán nuestro primer logo. Está en manos de todos aquellos que encontramos en la Ruta, de todos los que nos ayudaron a completar parte de este sueño, la Etapa I: En busca del Océano más allá de las Montañas. 




Posiblemente re-editemos algunos de la Etapa I para los futuros coleccionistas! 
Cada Etapa tiene su logo, pues cada Etapa será un capítulo en el libro. 

Ahora tenemos el de la Etapa II y gracias al trabajo incansable de Susan, también tenemos la Etapa III: Travesía en el Amazonas.
 



La Etapa IV: Descubriendo el Valle Sagrado, pues también está listo!!! Susan es MAESTRA!.

 

Todos estos logos los podrán encontrar como adhesivos y como magnetos. Espero nos puedan colaborar y se anoten con algunos. 

Pronto subiremos los diseños de los magnetos para que los vean y encarguen el suyo. Recuerden que nos vamos pronto, así que mucho tiempo no pasaremos en Santiago!! 

Y todo esto gracias a nuestro amigo el Nómade Austral!! Quien nos ha hecho un muy buen precio por imprimir todos los adhesivos.

Aquellas sombras que se ven ahí sí somos nosotros, esa foto la tomó Shiela cuando dejamso su casa en Montevideo!! Nos gustó mucho como quedó así que la usamos para nuestros logos.  

Shiela, nos vemos muy pronto!!!

 

Nuevos Auspiciadores

No hemos tenido mucho tiempo de actualizar el blog ya que estamos dedicados a los últimos preparativos.
Pero es importante mencionar a quienes nos están ayudando a completar un hermoso sueño.
 
Trail on Fire fue nuestro primer auspiciador y hasta ahora era el único.
 
Y al parecer es verdad que en navidad se cumplen los sueños, pues durante esos días aparecieron algunos auspiciadores y ahora con los vientos de un nuevo año, se han concretado aquellas propuestas.
 
Primero nos gustaría agradecer a Jaime Salas, quien a través de su empresa Relieve nos ha hecho un aporte económico muy importante para poder seguir con nuestro sueño y nuestra aventura. Jaime, eres un grande!! De verdad muchas gracias por este gran apoyo y por todo.
 
Rodrigo Contreras, quien trabaja el metal de una forma muy particular nos hizo las defensas y portamaletas de la moto de Susan a un muy bajo costo. Era primera vez que él hacía aquellas piezas y le quedaron espectaculares!! Un maestro.
 
Pablo Zúñiga, sin que se lo pidiéramos nos ofreció las piezas metálicas que nos faltaban y otros accesorios más. Él tampoco quería publicidad a cambio, pero nosotros quisimos documentar de todas formas su ayuda y apoyo. Muchas gracias por todo Pablo!!!
 

 
Antonio, Nómade Austral. Nos está haciendo los adhesivos que llevaremos en el viaje y los que usaremos para los magnetos. Muchas gracias por la ayuda.
 
Gracias a todos los que han creído en esta aventura y nos están ayudando a recorrer América Latina en nuestra Expedición en moto.
 
Ya pronto partimos!!
 
Expedición en moto: Explorando el fin del mundo
 
 

17 dic 2015

Vístete para sudar y no para sangrar

Vístete para caer y no para taquillar. 

Son varios los eslogan para llamar la atención de los motociclistas. No sólo para vender, sino también crear conciencia y cuidarnos. 
Cada vez está haciendo más calor y la tentación de dejar la chaqueta o las protecciones en la casa se vuelve más irresistible. Y ahí hace más sentido el "vístete para sudar y no para sangrar". 

Susan y yo tenemos chaquetas de cuero con protecciones en los hombros, los codos, la espalda y el pecho. Aunque la mía tiene mucha ventilación, cuando estoy detenido o en los tacos sudo bastante. Pero recordar el dicho "existen dos tipos de motociclistas, los que se han caído y los que se van a caer", me motiva a seguir cuidándome. 

Ya me he caído tres veces. La primera vez había sacado recién mi licencia de conducir, aun no me compraba ninguna protección, sólo el casco que acá en Chile es obligatorio, pero salía con una chaqueta de cuero por ser resistente a la abrasión en caso de caída. 
Iba llegando a un paso de cebra, por lo que estaba bajando la velocidad, miré y no vi a nadie, cuando comienzo a acelerar, aparece el peatón distraído. 
Debido a la sorpresa frené demasiado brusco, demasiado, haciendo que la rueda de atrás patine y no atiné a soltar el freno. Pensé que todo había sido muy rápido, ahora me doy cuenta todo el tiempo que tuve para reaccionar. 

Me caí y me arrastré algo así como un metro y quedé a los pies del peatón. Él me miró asustado diciendo: "sorry, no te vi" y me ayudó a pararme. Yo estaba más preocupado por la moto, cero km y recién comprada, mi primera moto!! 
Me paré respondiendo "yo tampoco te vi", me sacudí dignamente, miré la moto y todo bien, no le había pasado nada. Me subí y seguí andando mientras me sobaba el codo y la rodilla "pa' calla'o".

La segunda vez fue debido a un "evento", como le dicen los políticos a los tremendos cráteres que adornan nuestras calles. Más que hoyo era una calle sin terminar, era de noche, yo iba un poco cansado, el foco de la Regal Raptor (mi segunda moto) es una vela y justo en esa esquina el farol de la calle estaba quemado por lo que estaba muy oscuro. Vi el gigantesco hoyo muy encima, traté de hacerle el quite pero no alcancé. Ahora sé que los obstáculos hay que enfrentarlos. 
Me faltaron como 10 cms para zafar al caer en ese cráter salí catapultado por encima de la moto, amortiguando con el hombro izquierdo, miré de reojo a mi nena y le dije: Tranquila mi amor no pasa nada. 

Me quedé un momento tendido en el suelo, aunque no me dolía nada sé lo peligroso que es pararse inmediatamente. He tomado cursos de primeros auxilios por lo que me hice un chequeo de pies a cabeza para corroborar que todo estaba bien antes de pararme y ahí sentí un dolor en el hombro. 
Se acercó una luz y noté que era un colectivo, me paré para que no me atropellara. El conductor se bajó y me ayudó a levantarme, no podía faltar el curaito (hombre ebrio en la calle) que me ayudó también. Entre los 3 intentamos levantar la moto y ahí dije, sí, es grave. No podía mover el hombro.
Antes de irse el curaito me pidió una moneda para una cañita.
Me llevé la moto así, tuve que esperar un rato hasta que recuperé la movilidad de la mano para pasar los cambios, pero como no podía levantar el brazo, lo levanté con la mano derecha y lo puse en el manillar. 
Sin dudas el acolchado de la chaqueta amortiguó muchísimo la aparatosa caída. Siempre pensé que en un caso así sabría como reaccionar. Pues no, solo nos dejamos llevar por la inercia. 

Al otro día fui al médico. Esguince de hombro y rotación de ligamento. Estuve en terapia con el kinesiólogo y me sané 100%. Hoy hago ejercicios con una banda elástica para mantener el hombro fuerte y puedo escalar sin problemas. 

La tercera vez fue exactamente hace una semana. Hacía un calor terrible. Ese día andaba con chalas y decidí salir así. Como nos vamos a caer - pensé. Pero la costumbre me ganó y me puse los bototos. 
Íbamos con Susan en la moto de mi papá (mi primera moto, la Gitana), cuando veo mucha agua en la calle. No le presté mayor atención y comencé a reducir la velocidad pues el semáforo estaba en rojo. Resultó no ser sólo agua, estaba mezclada con aceite, así que de la nada la moto patinó, lo vi todo en cámara lenta, traté de controlarla pero no hubo caso. Nos caímos y nos arrastramos unos metros. 
Miré hacia atrás y vi que Susan estaba bien, aunque su cabeza pasó a llevar la cuneta y el casco quedó con unos raspones. Ambos íbamos con chaquetas las cuales quedaron con raspones, pero nosotros no. Unos golpes menores en la rodilla y mi bototo también raspado por la fricción con el asfalto. Casi siempre usamos rodilleras, justo ese día no. 

Les cuento ésta experiencia para que nos cuidemos, usemos nuestras protecciones y manejemos a la defensiva siempre. Mejor sudar que sangrar. He visto muchos motociclistas en polera estos días. 
Si no lo hacemos por nosotros, hagámoslo por esa persona que espera cada día que lleguemos sanos y salvos.  

Existen también unas armaduras muy fresquitas que podemos usar en estos días en lugar de la pesada y calurosa chaqueta. No son tan caras. Les aseguro que son mucho más baratas que un hombro o una rodilla dañada. 

Así que recuerden siempre que si no se han caído, tengan por seguro que lo harán, y depende de ustedes en las condiciones en las que se levantarán para seguir disfrutando de sus hermosas máquinas. 

Les deseo buenas rutas y muy buenos vientos! 

Uri, el navegante.