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31 mar 2018

Travesía en el Amazonas: Parte 2

A orillas del Río Amazonas no hay buses escolares, pero sí estos curiosos botes escolares "estacionados" uno al lado del otro

Mientras escribo estas líneas, estoy sentado en la comodidad de la casa de mis padres, en Santiago de Chile, sí, acabamos de regresar a Chile. Mi departamento en el centro de la capital aun lo tengo arrendado, y no pretendo recuperarlo todavía.

Acabamos de llegar del gran evento en MotoCamp Pucón de Horizons Unlimited, the First HU Travellers Meeting, una experiencia maravillosa donde compartimos la historia de nuestro viaje, escuchamos a otros grandes viajeros, nos reencontramos con viejos amigos y tuvimos la oportunidad de forjar nuesvas amistades. 

Ahora en Santiago, tenemos mucho que hacer y organizar, pero las aventuras en este blog no terminan, iremos actualizando la página web y el Facebook lo más frecuente posible, también les iremos contando de nuestros próximos proyectos, la Expedición en Moto no termina aquí, pues el Viaje Continúa…

Los recientes acontecimientos ocurridos en la selva de Bolivia y Brasil han pasado muy rápido, no hemos tenido mucho tiempo de procesar todo lo ocurrido, y seguimos en movimiento navegando el Río más largo y caudaloso del mundo, el Amazonas.

Hay pocas opciones para salir de Manaos, una de ellas es ir hacia Boa Vista y luego elegir entre Venezuela o Guayana. Más que por inseguridad política, decidimos no ir a Venezuela por tiempo y dinero, se nos están acabando ambas cosas. Para ir a Guyana hay que cruzar más de 500 km de barro (ya comenzó la época de lluvias) y no queremos volver por donde llegamos, así que sólo queda una opción, ir hacia el Este, donde desemboca el Río Amazonas, pasando por Santarém y Belem. La única forma de llegar a esos lugares, es navegando el río, o a través de la carretera fantasma, la mítica Transamazónica, muy difícil en época lluviosa, por lo que decidimos no realizarla en esta oportunidad.

Encuentro de las aguas, el Río Negro se junta pero no se mezcla con las aguas del Río Amazonas

Debido a que se aproxima navidad y año nuevo fue muy difícil negociar el barco que nos llevaría de Manaos a Belem. Salió mucho más caro de lo que pensábamos, pero no podíamos esperar hasta año nuevo en Manaos, así que continuamos hacia Belem.

Normalmente el barco cuesta 150 a 200 reais por persona y por moto, pero los "representantes" de los navíos en el puerto nos querían cobrar 500 reais solo la moto, UNA moto. Luego de conversar y tratar de negociar con varias personas en un paupérrimo portuñol, logré hablar directamente con el capitán. El precio quedó en 300 reais cada pasaje y 300 cada moto. Mucho más caro de lo presupuestado.

Nuestro abordaje fue un poco estrambótico, les recomiendo leer la entrada anterior para los detalles. Una vez en el barco, nos dispusimos a ordenar nuestro equipaje, estacionar y estibar las motos y ver dónde pondríamos las hamacas. Este barco es mucho más grande que el anterior y va repleto de gente, lo que hace que sea un poco más peligroso dejar las cosas a la vista. Apilamos todo cerca de las motos y el bolso de expedición lo pusimos debajo de nuestras hamacas para mayor seguridad.


La vida en el barco

En el barco conocimos a un chileno que viene viajando con un ecuatoriano en bicicleta, Alex y Diego, ellos hicieron la travesía que queríamos intentar nosotros desde el Coca en Ecuador, hacia Perú, luego Leticia y finalmente Manaos, tienen la ventaja que no deben pagar por las bicicletas.

También conocimos a una pareja de argentinos que vienen desde México en bicicleta y acaban de cruzar todo Venezuela. Axel y Julieta nos cuentan de la actual y difícil situación que enfrenta el país, aunque no vieron escenas de delincuencia, la escasez de alimentos y de dinero circulante hizo muy difícil la travesía.

Y también conocimos a uno de los personajes más interesantes del viaje, con quien hicimos una gran amistad y hasta el día de hoy seguimos en contacto, él es Tacio Ulises Sampaio. Ya está jubilado y es motociclista desde su juventud. Ahora se dedica a viajar en moto por el mundo, en este momento tiene una flamante Africa Twin CRF 1000, ha recorrido más de 30 países en las Américas, Europa, Rusia y Asia. Este año iba a ir a África, pero decidió aplazar el viaje para el próximo año debido a la inestabilidad política de algunos países que quiere visitar.

Él es un Fazedor de Chuva, un gremio muy interesante acá en Brasil que incentiva el mototurismo a través de la instauración de diversos desafíos, donde el más importante es conectar Ushuaia en Argentina (el extremo más austral de las américas) con Prudhoe Bay en Alaska (el punto más septentrional de las américas) quien logra eso gana el título de Fazedor de Chuva (Hacedor de lluvia) emulando el antiguo título que se otorgaba en África a quien era capaz de realizar lo imposible.

Al igual que nosotros él intentó entrar a Venezuela por Colombia para ir a Brasil, pero no lo consiguió y regresó hasta Perú donde embarcó hacia Iquitos, luego a Leticia en la frontera colombiana, después a Manaos en Brasil y finalmente a Belem, que es el barco en el que estamos actualmente.

Conversando con Tacio en la cubierta

Una nueva amiga de Fortaleza junto a Alex, Diego, Axel y Tacio.

Esta es una de las mejores experiencias que hemos vivido en el viaje. Era una de nuestras metas y sueños, poder navegar el Río Amazonas. Ha sido muy interesante todo lo que hemos experimentado, aun cuando las condiciones de este barco son más precarias que las del anterior, es más viejo y sucio y tampoco están incluidas las comidas, aunque pensábamos que sí, por el costo del pasaje y porque en el otro barco sí nos dieron de todo. Todo esto le agrega un condimento muy interesante a esta aventura. 

Sin embargo, saber que las comidas no están incluidas, nos golpeó bastante, pues como embarcamos muy apresurados no preguntamos y tampoco nos dio tiempo de comprar nada. Afortunadamente, con Susan, siempre llevamos un poco de comida en las maletas de las motos por si necesitamos hacer una parada urgente o si quedamos varados en la carretera sin poder comprar nada, hasta ahora nunca nos ha ocurrido, pero llevar esas raciones de emergencia nos han salvado varias veces. Sin embargo, sabíamos que esa comida era insuficiente para los 4 días de navegación que teníamos por delante.

Tacio, Alex y Diego tampoco trajeron comida, pues en todos los barcos anteriores las comidas estaban incluidas. Ahora estaban igual que nosotros, sin comida y poco dinero, a excepción de Tacio, que él viaja con mayor presupuesto.

Para el almuerzo de ese día teníamos yogur, cereales y fruta, que iba a ser nuestro desayuno, pero con todo el ajetreo de esa mañana, lo comimos en el barco. La cena la salvó Tacio, en Manaos había comprado pan y queso que era para el desayuno del siguiente día y lo compartió con nosotros. Ya veríamos como resolveríamos el resto de las comidas. A bordo del barco venden algunas cosas para comer, también desayuno, almuerzo y cena, por la módica suma de 15 reais cada comida y 8 reais el desayuno, un robo absoluto.

El despertar fue muy temprano, la gente en los barcos siempre comienza la vida varias horas antes del amanecer, a eso de las 5 am. Nosotros nos obligamos a dormir un poco más, pero a las 7 ya estábamos levantados.

Susan preparó para el desayuno yogur con naranja y galletas, mientras lo hacía descubrió una pequeña cocina habilitada en el primer piso del barco para el uso de los pasajeros, la cual estaba destinada a calentar agua y las comidas ya preparadas. Aprovechando que estaba desocupada comenzó a preparar arroz, medio escondida para que la tripulación no nos descubriera cocinando. Ese fue el almuerzo de los cinco viajeros a bordo, un arroz clandestino acompañado de ensalada de repollo y tomate.

No hemos tenido la necesidad de hablar con mucha gente en portugués porque Tacio habla español, Alex y Diego obviamente también, conocimos unos cubanos y posteriormente a los argentinos Axel y su novia Julieta. Entonces nuestro avance en el idioma ha hecho muy lento, pero tratamos de comunicarnos con la gente para compartir.

Sin embargo ha sido difícil mantener conversaciones en portugués, son muchos acentos diferentes ya que hay gente viajando desde todas las regiones de Brasil, por lo que se hace aún más difícil la comunicación. Cuando ya te habitúas al acento de una persona y piensas que les vas a entender a todos, viene otro a saludar y no entiendes nada. Tardas unos minutos en acostumbrar el oído al acento tan cambiante.

La cena fue un banquete, el barco hizo una parada más larga en Santarem, lo que nos daba tiempo de ir a comprar algo para comer, yo me quede cuidando las motos y el equipaje en el barco mientras que Susan, Diego y Tacio fueron a comprar para salvar los otros dos días, tarea que no fue fácil, ya que por ser domingo casi todo el comercio estaba cerrado. Mientras esperaba, la tripulación me hizo cambiar todas las cosas, a mí y a otras personas para poder meter más autos, todo en medio de una desorganización tremenda.

En eso subió la pareja de argentinos que viajan en bici, hicimos muy buena onda con ellos. Susan, Diego y Tacio regresaron de las compras con varias provisiones y adicionalmente Tacio nos compró pizza para compartir con todos. Justo esa noche un chico de la tripulación le había regalado una porción gigantesca de cena a Susan. Esa noche comimos muy bien.

A la mañana siguiente compartimos el desayuno con los argentinos, ahora con las nuevas provisiones las comidas no resultaron un problema, repetimos la fórmula de cocinar arroz en secreto y lo acompañamos con atún.

Nos habían recomendado pasar a Santarem, y estaba en nuestros planes, pero si ya nos costó caro el pasaje en esta fecha, intentar embarcar la próxima semana desde Santarem sería aún más caro. Quedará para la próxima expedición como muchos otros lugares.

Contemplando la anchura del río amazonas

Hay quienes dicen que el Río Nilo es más grande que el Amazonas, pero el río egipcio tiene 6.800 km y el Amazonas casi 7 mil. Sí estamos seguros de lo ancho que es el río, porque el tercer día parecía que íbamos en el mar o en un lago inmenso como el Titi Caca porque se veía agua hacia cualquier lado al que miraras.


Cortinas de lluvia, momento en que todos arrancábamos de cubierta para buscar refugio


La lluvia ha sido muy fuerte, el cuarto día se sentía muy parecido a ir navegando el mar, con olas muy muy altas, la ligera embarcación se movía completamente y algunas personas no soportaron el movimiento, iban muy mareadas y terminaron vomitando en el baño.


Pequeñas forestales



En cada parada, se acercan los mercaderes a ofrecer sus productos

Durante la travesía el barco para muchas veces en distintos pueblos de colonizadores del río Amazonas, pueblos que se sustentan en la pesca, la búsqueda de oro y la tala de árboles, son pueblos pequeños, aislados, cuya única conexión con el resto del país es aquel inmenso río. Los barcos dejan encomiendas y se llevan otras para los pueblos siguientes, la gente ofrece sus productos a los pasajeros. Los turistas y viajeros nos dedicamos a fotografiar las curiosidades que nos ofrecen estos poblados.


Una de las tantas iglesias que se pueden observar en los pequeños poblados

Estación de gasolina, a orillas del río

Bote de la policía


Parte de lo que se ve y se vive cuando nos acercamos a un poblado en medio de la nada, pero a orillas del río, fuente de vida y de comercio

Una mañana desperté con la selva muy cerquita del barco, estábamos pasando por uno de los angostos brazos del río amazonas, tan angosto que el pequeño barco apenas cabía. Ahí baja mucho la velocidad porque hay varias comunidades indígenas, la tripulación les arroja bolsas con comidas y golosinas a los niños, algunas personas del barco los imitan y les arrojan cosas, entonces los niños se acercan en sus pequeños botes remando una vez que el barco pasó. Es una escena un tanto conmovedora, la pobreza absoluta y la expresión de tristeza en los rostros de los niños es impactante.




Muchos niños acercándose a la embarcación para descubrir qué es lo que la tripulación y a gente les lanzarán a las turbias aguas

Uno de los cubanos que conocimos no pudo contener las lágrimas. Dice que en Cuba se pueden ver aún muchas cosas malas, injusticias, pero jamás ese nivel de pobreza, ni un niño mendigando comida. Nos decía que eso le ha impactado mucho en Brasil (y si va a otros países también le pasará), ver la pobreza y la miseria en la que vive la gente, sobre todo niños, le dio mucha pena.  “Eso en Cuba nunca lo vas a ver, sí tenemos muchos problemas, pero el hambre y niños mendigos no es uno de ellos…”. Y precisamente este cubano, es contrario al gobierno de Fidel Castro.

Tacio vive en Recife, son 2.000 km desde Belem, nos dice que nos estará esperando en su casa, pero que no vayamos con él ahora porque él quiere estar para navidad allá, por lo tanto, va a hacer 500 km diarios para llegar el 24. Aunque nosotros vamos más rápido de lo habitual, en este lado hay muchos lugares que visitar.

Desembarcamos en Belem, una ciudad enorme, y una de las más viejas del continente. Allí nos despedimos afectuosamente de los argentinos, el chileno y el ecuatoriano que van en bicicleta. Junto a Tacio nos fuimos a la casa de uno de sus amigos en Belem, José de Alencar, quien nos recibió cordialmente. 

La única foto donde aparecemos todos juntos, Ariel, Tacio, Axel, Alex, Diego, Susan y Julieta

Pronto será navidad y año nuevo, sabemos que en estas fechas todos los precios se disparan, debido a eso, estamos buscando un lugar agradable, donde no haya mucha gente y que los precios no suban tanto, quizás algún parque nacional donde acampar unos días. 


Los invito a descubrir donde pasamos las fiestas de fin de año en la próxima bitácora, muy distinto de lo que buscábamos, muy diferente de lo que pensamos seria en Brasil, pero sin dudas memorable. 

Muchas gracias a todos nuestros amigos que nos siguen en este viaje, a nuestras familias por apoyarnos tato y a las marcas que han creído en este sueño. El Viaje Continúa...

Relieve, Honda Colombia,  Honda Brasil, Liqui Moly, Cardo Scala Rider, Mx Metzeler Chile, Honda Adventure, Año 1, Bujías Brisk Chile, Trail on Fire, Loretta Motos Chile, Indo Trail, MotoCenter, ProCircuit, y Moto-K.

29 dic 2017

Cerro de Pasco, una de las ciudades más altas del mundo

En el pueblo de Lamas, la comunidad Waycu mantiene sus tradiciones

Tarapoto es uno de los principales centros turísticos de la amazonia peruana, pero no lo pudimos recorrer mucho debido a una situación familiar de Susan, necesitábamos apresurarnos un poco hasta Arica para ver la posibilidad de que ella fuera unos días a Santiago, dependiendo de los costos de los pasajes. 

Jhonatan Jimenez nos estaba esperando en Tarapoto, nos tenía muchas preguntas pues quería llegar a Punta Gallinas, el extremo norte de Sudamérica. Le contamos los detalles de cómo llegar y cómo lo hicimos nosotros, y justamente hoy, Jhonatan subió una foto a Facebook en en el famoso Faro de Punta Gallinas. Felicidades amigo por la travesía, sabemos que no es fácil.  

Al atardecer Jhonatan nos llevó a un lugar bien particular, es un río pequeño que se encuentra a la salida el pueblo, en donde la gente va bañarse en la noche. Jhonatan no tiene agua potable ni corriente en su casa. En el baño hay que usar un tambor con agua, sacada del mismo río para limpiarlo.

Cenando con Jhonatan

Nos habían dicho que no nos podíamos perder el Castillo de Lamas, un pueblo cerquita de Tarapoto. Aunque es un castillo como casi cualquiera de los que se podría observar en Europa, a nosotros no nos impacto tanto ya que es sólo una réplica que se hizo con fines turísticos y comerciales. Lo que sí nos gustó mucho fue visitar la plaza del pueblo donde los indígenas estaban haciendo algunos bailes típicos.


Castillo de Lamas

Mientras observábamos los bailes de la comunidad Waycu, noté que muchas casas aledañas no tenían ventanas, sólo una puerta. 
Entonces Jhonatan nos cuenta que la gente cree existe una especie de duende que viene en las noches a robarse a los niños cuando son pequeños. Para que no pueda entrar, la gente no le hace ventanas a sus casas. 



Danzas tradicionales de la comunidad Waycu

Casa sin ventanas en Lamas


De Tarapoto a Tocahe 

Queríamos llegar a Tingo María, Jhonatan nos había dicho que debíamos salir temprano para cubrir esa distancia, que no es tan larga, pero debido a las curvas, a los caminos de tierra y los trabajos en la vía que se están desarrollando la ruta se hace lenta. Susan y yo sabíamos que no madrugaríamos, no íbamos a salir a las 6 am como nuestro amigo nos había recomendado. Nos levantamos a las 8 (haciendo un esfuerzo monumental) con toda la calma del mundo alistamos el equipaje y desayunamos. A las 10.00 u 11.00, quizás más tarde, ya estábamos listos para partir. 

Jhonatan se reía un poco de nosotros por lo malo que somos para madrugar. A nosotros también nos causa risa, pero no nos complica, si no podíamos llegar a Tingo María no había problema, buscaríamos otro pueblo en la selva donde dormir. 

Ruta en construcción por la selva

Debido a que la vía está en construcción, está en muy mal estado, por lo que resultó ser mucho más desafiante de lo esperado, sin embargo los paisajes entre la selva son maravillosos. Los árboles son gigantes, a veces nos rodean por todos lados, y pasamos por algunos riscos donde la maquinaria se ha abierto camino por subidas y bajadas en el monte. A veces vemos planicies muy grandes, donde admiramos las copas de los árboles hasta el horizonte. Eso nos mantenía felices admirando el paisaje selvático, el cual para nosotros no es común y disfrutamos muchísimo. 

Esa ruta comprende ripio suelto, muy suelto, barro, tierra suelta y compacta, piedras, cruce de ríos y mucho tránsito de vehículos pesados, también de autos que creen estar compitiendo en un rally, por lo que hay que tener mucha precaución. 

Todo eso la vuelven muy peligrosa, pero nosotros íbamos tranquilos, “Al Ritmo del Paisaje”, sin apresurarnos ni molestarnos por la imprudencia de los conductores. Hace un rato venían dos amigos en dos motos realizando algunas acciones temerarias, una de ellas terminó chocando por detrás a uno de los autos que frenó de improviso debido a un tramo en muy mal estado que había que pasar a baja velocidad. Al piloto no le pasó nada, pero la moto se rompió entera.  

Estar cruzando esta selva, ver la profundidad de las copas de los arboles hasta el horizonte nos hace imaginar y pensar en los antiguos exploradores, los primeros colonos que venían buscando nuevas oportunidades de trabajo y de vida. Qué riquezas esperaban encontrar, o qué era lo que buscaban realmente, muchas veces arriesgando sus vidas tratando de encontrar nuevos horizontes. Sé lo que buscamos nosotros, esos sueños de niños, de explorar, descubrir, arriesgar, ver más allá, conectarse, saciar la sed de aventura. Ir cada vez mas lejos, donde pocos o nadie ha ido antes. Y en moto, la aventura tiene un sabor muy especial.  

Hoy estamos recorriendo Sudamérica, y no somos los únicos, hemos cruzado muchos viajeros, distintos estilos, buscando distintas cosas, pero con una misma pasión. 


Cerro de Pasco.

Habíamos trazado una ruta y teníamos algunos contactos que nos iban a apoyar en ese trayecto entre Tarapoto y Lima, pero como salimos tarde y dormimos en Tocache, se descompaginó todo lo que habíamos planeado. Aun así, trajo consigo muchos aciertos, como descubrir este pueblo en la sierra peruana, Cerro de Pasco.

Es una vía asfaltada en muy buen estado, comenzamos a subir, a subir y subir abandonando la exuberante vegetación de la selva dejando atrás Tocache  para dar lugar a una vegetación más escasa, típica de la cordillera de los Andes, sumado al frío que comenzamos a sentir, nos avisaba que debíamos estar sobre los 4000 msnm.  

Hermosas rutas en medio de la Cordillera de los Andes

Acordamos alojar en el próximo pueblo que viéramos, pronto llegaría el atardecer y el frío que eso conlleva a esa altura. Veníamos cansados, con hambre y mucho frío, al entrar a Cerro de Pasco paramos en el primer hotel que vimos, casi siempre buscamos hostales pues los hoteles suelen ser más caros, este en particular ya se veía “pituco” solo con mirarlo desde afuera, aun así, preguntamos para tener una referencia de precios. Susan salió con tremenda sonrisa y me dice: ¡35 soles con agua caliente, wifi y estacionamiento!!!!

Luego de acomodarnos salimos a buscar algo para comer dejando las motos estacionadas para evitar el frío, hace tiempo no sentíamos tanto frío. Tomamos un moto-taxi hasta el centro para buscar comida y un café. La ciudad es un poco rara, oscura, sucia y fea, da una sensación de inseguridad, aunque no vimos nada en particular, las alarmas se encendieron. Comimos arroz con pollo asado, un clásico en Perú, y tomamos un brebaje caliente de quinoa con manzana, estaba muy muy rico y nos devolvió la temperatura. Queríamos café pero era lo único caliente que tenían para beber.  

En una de las ciudades más altas del mundo

Al volver al hotel Susan vio un letrero que decía: “Bienvenidos al Ciudad más alta de América”. Buscamos en internet y hay distintos ranking de las ciudades más altas del mundo. En uno de ellos pone a Cerro de Pasco como la segunda más alta del mundo y la primera de América. Pero hay otro ranking en el que muestra otra ciudad más alta que Cerro de Pasco, aquí mismo en Perú, se llama La Rinconada y está cerca de Puno con 5.099 msnm.

De todas formas Cerro de Pasco se ubica a 4.338 msnm y es la ciudad más alta en la que hemos dormido con las motos. Hasta ese momento habíamos estado en varios pasos sobre 4800 msnm, y recientemente estuvimos sobre los 5.000. Nuestras fieles Falcon Rockeras nos han llevado por muchos caminos y lugares sorprendentes, muchos de ellos los hemos descubierto accidentalmente.

¿A dónde nos llevaran nuestras motos, a dónde nos llevaran mañana nuestros sueños? Pronto lo descubriremos.

Mientras escribo estas líneas nos encontramos en Barrerinhas, un bello pueblo en el norte de Brasil, aún estamos muy muy lejos de casa. Les deseamos a todos muy feliz Año Nuevo. Que el 2018 esté cargado de éxitos y aventuras. Descubran, vivan, viajen!!

Son los sinceros deseos de la Expedición en Moto, Susan y Ariel Motografiando América!

Muchas gracias a todos nuestros amigos y colaboradores que de alguna u otra forma han unido a nuestro sueño de recorrer Sudamérica en moto.

Relieve, Honda Colombia,  Honda Brasil, Liqui Moly, Cardo Scala Rider, Mx Metzeler Chile, Honda Adventure, Año 1, Bujías Brisk Chile, Trail on Fire, Loretta Motos Chile, Indo Trail, MotoCenter, ProCircuit, y Moto-K.

Crónica por Ariel Cantillana. 

26 nov 2017

La búsqueda del Amazonas

Con el estado político actual de Venezuela es imposible pasar con la moto, de manera legal al menos, ya que la Aduana está cerrada hace más de dos años. Migraciones sí está abierta, por lo que caminando se puede ingresar al país, pero no con vehículos. Esta situación nos obligó a cambiar los planes, y buscar otra manera de llegar a Manaos en Brasil.

Desde Colombia hasta Manaos existen diversas alternativas para alcanzar dicha ciudad en pleno Amazonas brasileño. Ninguna de ellas es fácil y mucho menos económica, por lo que ahora nos toca buscar la mejor alternativa, según tiempo y dinero.


Por Barco

La alternativa más popular, para mochileros sobre todo, es remontar en barco alguno de los ríos que se conectan con el río Amazonas. Esta navegación es larga y lenta, dependiendo de la dirección de las aguas, se duerme a bordo usando hamacas y se come según la pesca del día. Sea cual sea el río escogido, todos coinciden en que es una experiencia única y asombrosa. 

En moto es menos popular, son pocos quienes se han atrevido a embarcar a sus compañeras en las, muchas veces, precarias embarcaciones que recorren estos ríos, que no disponen de rampas y que sumado a la ausencia de muelles en muchos lugares, supone un riesgo constante para las motocicletas, que son embarcadas a pulso por los estibadores, incluso con ayuda de los mismos turistas que van en la embarcación. El costo de embarcar la moto es altísimo, depende de la cilindrada de la moto y el color de pelo del piloto, como es una "carga" poco habitual, los precios no están declarados, y dependen de la negociación que se logre con el capitán, sumado a los costos de "derecho de puerto" y la propina para los estibadores que embarcarán la moto.

Desde Colombia
El barco sale desde Puerto Asís hacia Leticia, recorriendo el río Putumayo, esta ruta es de carga solamente, por lo que no permiten llevar pasajeros en las embarcaciones que salen de allí, pero con algo de suerte (y dinero de por medio) se puede conseguir quien lleve a la moto y piloto, esta navegación demora 30 días aproximadamente. Otra opción sería embarcar en Puerto Guzmán hacia Leticia surcando el río Caquetá, ruta que tiene los mismos inconvenientes que la del Putumayo. Una vez en Leticia hay que trasladarse hacia Tabatinga en Brasil, cruce que se hace por tierra y que demora apenas unos 15 minutos. Desde Tabatinga es posible tomar un barco hacia Manaos, este tramo es más transitado por turistas y aventureros.


TRAMO
PASAJE (USD)
TOTAL (USD)
FRECUENCIA
PASAJERO
MOTO
Puerto Asis
--->
Leticia
..
--
--
Ruta solo de carga
Leticia
--->
Tabatinga
Este tramo se hace por tierra
Tabatinga
--->
Manaus
60
140*
200
Frecuencia diaria
Tasa Portuaria Tabatinga
18

Tasa Portuaria Manaus
25

TOTAL PARCIAL
243
Hay que sumar el costo de llegar a Leticia
*Precios aproximados, la negociación debe hacerse en cada puerto, depende de la cilindrada de la moto y del ánimo del capitán.
** En cada embarque y desembarque hay que pagar a estibadores para que carguen la moto en el barco.


Desde Ecuador
La ruta para llegar a Manaos desde Ecuador comienza en Puerto Francisco de Orellana, más conocido como El Coca. El precio de esta ruta es muy elevado, ya que requiere muchos transbordos y el tramo que pasa por Perú esta muy castigado, debido a conflictos territoriales entre ambos países. La ruta va por el río Napo desde El Coca hasta Iquitos en Perú (tramo con una gran cantidad de transbordos), desde donde hay que embarcar hacia Santa Rosa en la trifontera Colombiana-Peruana-Brasileña. Una vez en Santa Rosa hay que tomar una tercera embarcación que nos cruce hacia Leticia en Colombia, y desde allí poder cruzar por tierra hacia Tabatinga en Brasil, desde donde finalmente se tomará la última embarcación con destino a Manaos.
TRAMO
PASAJE (USD)
TOTAL (USD)
FRECUENCIA
PASAJERO
MOTO
El Coca
--->
Rocafuerte
19
50
69
Salidas diarias.
Rocafuerte
--->
Pantoja
Embarcación completa
100
Frecuencia desconocida, se puede alquilar la misma canoa que lleva hasta Rocafuerte. Precio negociable.
Pantoja
--->
Mazan
62
100*
162
2 veces a la semana
Mazan
--->
Indiana
Este tramo se hace por tierra, para peatones existe servicio de Mototaxi
Indiana
--->
Iquitos
3
10*
13
Consultar en www.ferryamazonia.com
Iquitos
--->
Santa Rosa
25
25*
50
Santa Rosa
--->
Leticia
Embarcación completa
10*
Alquilar lanchas en Santa Rosa. Precio negociable.
Leticia
--->
Tabatinga
Este tramo se hace por tierra
Tabatinga
--->
Manaus
60
140*
200
Frecuencia diaria
Tasa Portuaria Tabatinga
18

Tasa Portuaria Manaus
25

TOTAL
647

*Precios aproximados, la negociación debe hacerse en cada puerto, depende de la cilindrada de la moto y del ánimo del capitán.
** En cada embarque y desembarque hay que pagar a estibadores para que carguen la moto en el barco.


Desde Perú
La ruta comienza en Yurimaguas hacia Iquitos, navegando por los ríos Huallaga, Marañón y Amazonas, luego en Iquitos se debe tomar una segunda embarcación rumbo a Santa Rosa, desde donde se debe cruzar en una tercera embarcación hacia Leticia y luego por tierra hacia Tabatinga donde se puede tomar el barco que nos llevará a Manaos en Brasil.


TRAMO
PASAJE (USD)
TOTAL (USD)
FRECUENCIA
PASAJERO
MOTO
Yurimaguas
--->
Iquitos
25
25*
50

Iquitos
--->
Santa Rosa
25
25*
50
Consultar en www.ferryamazonia.com
Santa Rosa
--->
Leticia
Embarcación completa
10*
Alquilar lanchas en Santa Rosa. Precio negociable.
Leticia
--->
Tabatinga
Este tramo se hace por tierra
Tabatinga
--->
Manaus
60
140*
200
Frecuencia diaria
Tasa Portuaria Tabatinga
18

Tasa Portuaria Manaus
25

TOTAL
353

*Precios aproximados, la negociación debe hacerse en cada puerto, depende de la cilindrada de la moto y del ánimo del capitán.
** En cada embarque y desembarque hay que pagar a estibadores para que carguen la moto en el barco.


Por Tierra


Para llegar a Manaus por tierra se debe seguir bajando hasta Puerto Maldonado en Perú y desde allí cruzar a Brasil para subir a Porto Velho, donde comienza la famosa Transamazónica, la mítica BR-319, una ruta dificil, donde el barro es el gran protagonista. Para quienes así lo prefieran, desde Porto Velho se puede tomar un ferry que va por el río Madeira, travesía que dura 5 días y que tiene un costo de 400 Reais aproximadamente para moto y piloto.

Ya desde Manaos es posible entrar a Venezuela por Boa Vista, a las Guyanas o Bajar navegando el Amazonas vía fluvial hasta Belem. El valor del barco desde Manaos a Belem tiene un costo de 300 reais para la moto y 300 reais más por cada pasajero en temporada alta, En temporada baja el precio debiese ser menor.


Una de las rutas posibles por tierra


Por Avion

Una ruta frecuente para quienes quieren visitar Manaus desde Colombia, es volar desde Bogotá a Leticia, y enviar la moto por esta misma vía, una vez en Leticia la ruta sigue por vía fluvial a través del río Amazonas. Sin duda esta es una de las formas más costosas para conseguir aventurarse en el Amazonas.



Para nosotros la ruta aún es un misterio, decidiremos día a día, según las lluvias, según el tiempo y según el dinero. Pronto les contaremos nuestra experiencia y les mostraremos las fotos de esta aventura.



Crónica por Susan Arias D.