20 jul 2017

Mi primera Ecografia

Esta es la imagen de la primera Eco que me hacen en la vida...

Las semanas que pasamos en Montería son sin duda alguna el momento más difícil que hemos tenido que vivir desde que comenzamos nuestra aventura, no solo por el problema mecánico de la moto de Ariel.

Nuestra intención era salir de Medellín para llegar lo más rápido posible al caribe, pero justo por esos días una amiga de la infancia mía, Bárbara, venia a Montería por motivos de trabajo, y me traía algunos encargos, así fue como tengo celular otra vez, aunque no me trajo mi pastel de choclo y mi completo. Por ello, decidimos parar en esta calurosa ciudad.

El día que llegamos a Montería sentí un dolor extraño en el muslo izquierdo, no muy intenso que atribuí a una mala fuerza con la moto, con los días el dolor fue disminuyendo, para reaparecer detrás de la rodilla. Durante esos días, me encontré con Bárbara, fue una alegría enorme verla otra vez. Conversamos largamente e hicimos planes para reencontrarnos en el caribe. Gracias amiga por los buenos momentos, ya te extraño otra vez.


Con mi amiga Barbara!

Como ya saben, la moto de Ariel se varó el día que salíamos de Montería así que la llevamos a la Honda de Super Motos de Cordoba. Si no lo sabían, pueden leer la entrada haciendo click aquí!

En los días sucesivos el dolor en mi pierna volvió, bastante fuerte, y con la extraña impresión de ser más profundo. En mi mente cruzó la idea de una trombosis, aunque faltaban otros signos clásicos de la enfermedad. 

Me fue a ver un médico amigo del club Montería Sobre Ruedas, revisó mi pierna y le comenté los síntomas, descartó que fuera un problema vascular y me indicó medicamentos, pensando en algo muscular.

Durante un paseo en las cercanías de Montería, junto con Nando y otro amigo de él, encontramos un par de gatitos, pequeñitos, apenas de unos 7 días, estaban maltratados y con los ojitos infectados, uno de ellos arrastraba sus patitas traseras pues no podía caminar. No los podíamos dejar ahí, así que los llevamos con nosotros, les dimos leche, los bañamos y les administramos medicamentos, antibióticos y antiparasitarios, uno de ellos tenia muchísimos gusanos, y larvas de mosca, que le estaban entrando por el orificio del pene, ya estaban tan adentro que no se las podíamos quitar, decidimos llevarlo al veterinario, nos dijeron que sería muy caro, pero decidimos llevarlo de todas formas, aunque no teníamos dinero y no sabíamos cuanto nos cobraría, pero esas larvas podían matarlo. 

Estaba en muy mal estado el gatito, al cual no le pusimos nombre para no encariñarnos, aunque Ariel se lo quería llevar al viaje con nosotros, sabiendo que nadie lo iba a adoptar por su condición (tenía el tren trasero dañado), ya estábamos inventando como hacerle un carrito para que pudiera desplazarse con más facilidad. 


Fuimos a un veterinario que nos recomendó Nando, el médico lo revisó y nos sugirió eutanasiarlo, ya que el gatito tenía todo el tren trasero dañado, requería de costosos cuidados que también demandarían nuestra atención todo el día, y aún así no nos podía asegurar que viviera. La decisión fue dolorosa para nosotros, pero era lo mejor que pudimos hacer por él. Al vernos tan golpeados por la situación, no nos cobró absolutamente nada, dijo que era la forma en que nos podía ayudar. El otro gatito "rubio" se mejoró y Nando le encontró un hogar.




Los gatitos, el rubiecito encontró un hogar, el gris con blanco ahora nos acompaña desde el cielo

Por otro lado el dolor de mi pierna no disminuía aún con los medicamentos, y ya no me permitía caminar, por ello decidimos ir a la clínica, esperando detectar el lugar de la lesión y de esa manera hacer un tratamiento adecuado. Me hicieron los exámenes de rigor, entre ellos una Eco en la pierna. Luego de una larga y agónica espera, llega el resultado menos deseado, al que más le temía... Trombosis Venosa Profunda (TVP).


"Trombito" esta donde indica la flecha

El mundo se me vino abajo pues durante años trabajé en Chile con pacientes con TVP y en la mayoría de esos casos el pronóstico no era muy favorable. A eso se le sumaba el reciente estrés por la moto de Ariel y el tema de los gatos, estábamos en un país extranjero sin seguro de salud, no sabía cuanto iba a costar el tratamiento ni como repercutiría en los planes futuros. La verdad es que tenía miedo, miedo a que empeorara, miedo a tener que tomar medicamentos de por vida, miedo a no poder seguir haciendo lo que me gusta; tenía rabia de estar enferma y de ser débil, pues sí, me sentía débil. 

La consulta en la clínica fue tremendamente cara, ya que al no tener seguro tuvimos que pagar todo particular, y obviamente me cobraron hasta el algodón, aunque si lo comparamos a los precios de la salud privada en Chile, es un tercio más barata pero igual de inalcanzable para los ciudadanos colombianos que ganan un tercio de lo que vale un sueldo mínimo en Chile.

Comencé entonces con un costoso tratamiento, que incluía inyecciones de heparina, anti coagulantes orales, anti inflamatorios, medias de compresión y algunas vitaminas, además se me indicó reposo absoluto pues el coágulo podía desprenderse y provocar una embolia pulmonar. 

Con el nuevo tratamiento la mejora comenzó notoriamente rápido, el dolor disminuyó drásticamente y pronto pude caminar otra vez.

Luego de una semana, todo parecía mejorar, los repuestos para la moto habían llegado, los gatitos estaban en un mejor lugar, uno descansando y el otro con una nueva familia, y mi recuperación estaba siendo muy rápida.

Llegó el día de mi control médico, iba optimista, pues me sentía muy bien, ya podía caminar y prácticamente no me dolía, sabía que pronto podría seguir. Pero aunque el coágulo había disminuido su tamaño, lo que quedaba de él se había desprendido, estaba móvil sujetado apenas por algo que no podíamos ver en la zona de la vena. 

Nuevamente la angustia, estaba en una situación muy compleja pues el riesgo de embolia pulmonar era altísimo, y una embolia podía tener resultados catastróficos. Las opciones eran reposo absoluto por una semana más o cirugía, si el coágulo seguía presente al siguiente control sólo quedaba hacer cirugía. En la segunda Eco, yo hablaba y podía ver como el coagulo se movía, en cualquier momento se podía ir al pulmón.

Optamos por la primera opción, yo quería evitar la cirugía, no sólo por los costos enormes que implicaba, sino por el postoperatorio que me impediría moverme durante mucho tiempo. 

Afortunadamente el médico nos tendió una mano cuando le contamos sobre el viaje, los controles los realizamos en su consulta particular, donde me cobró muchísimo menos de lo que me habían cobrado en la clínica por los exámenes y la consulta.

Esperamos una semana más, una semana donde viví con el miedo constante a la embolia, con temor de hasta respirar muy fuerte. Durante esos días usé la media antiembólica día y noche, sólo me la quitaba para bañarme. Nos quedamos en la casa de Iván y Patricia, quienes no me dejaban hacer nada en todo el día, mientras ellos iban a trabajar, Ariel se preocupaba por mi y me cuidaba para que no me faltara nada. Sin duda el apoyo de Nando, Iván y Patricia nos ayudó a pasar esta pesadilla.  

Al siguiente control, íbamos con miedo, el médico esperaba que se hubiera pegado otra vez a la pared de la vena, sin embargo ocurrió lo impensado, el coágulo por fin se había disuelto!!! 


El médico estaba muy sorprendido, a partir de entonces podríamos seguir el viaje, el médico me había autorizado a seguir, con nuevos cuidados, descansando activamente y tomando medicamentos durante tres meses. Pero toda esta pesadilla de las últimas 3 semanas se había acabado al fin.


"Trombito" ya no esta

¿Que causó la trombosis? el principal riesgo para quienes viajamos largas horas, ya sea en avión, auto o moto, es mantener por muchas horas la misma postura, lo que impide la libre circulación de la sangre, con la posibilidad de que se generen coágulos (trombos) en la zona donde la sangre se queda atascada. Para evitarla no basta detenerse y elongar, sino que es necesario caminar para reactivar la circulación, ejercicio que debiésemos hacer cada 3 horas, como máximo cada 4 horas. 

Las mujeres tenemos un riesgo adicional, tomar pastillas anticonceptivas, estas pastillas aumentan dramáticamente el riesgo de trombosis, especialmente cuando se han tomado por más de 5 años. En ese sentido nuestra medicina en latinoamérica es deficiente. Cuando una va al ginecólogo en busca de opciones de anticoncepción, no realizan los estudios y exámenes que debiesen hacer, simplemente indican una pastilla "x"(habitualmente de algún laboratorio con que el médico tiene un convenio) y si te hace daño (dolores de cabeza, malestar o trombosis) te cambian el método anticonceptivo.

Un método que no aumenta el riesgo de trombosis y que además no te hace engordar ni ponerte "peluda" es la famosa "T de cobre", pero ponérsela no es tan fácil, al menos en Chile, las mujeres que no han tenido hijos encuentran dificultades para implantársela pues dicen que el útero es muy pequeño y podría ser menos efectiva, además tiene mala fama, se conocen varios casos de embarazos aún usando este método. 

Para mí es la única opción ahora, también podría ser la abstinencia, pero no estoy dispuesta a ese sacrificio jejeje. En Colombia existe una institución llamada Profamilia, una entidad sin fines de lucro, donde defienden los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, allí pude acceder a implantarme la famosa "T" a un muy bajo precio (COP 52000, unos $10.400 pesos chilenos) y sin ninguna pregunta ni impedimento. Si hubiese sabido que era tan fácil y económico me la habría puesto al entrar a Colombia y quizás jamás habría tenido la trombosis.


Luego de esta experiencia evaluamos qué tanto nos habría servido un seguro de salud, la verdad es que no mucho, de haber sido así la atención habría sido gratuita, pero lo que hasta ese momento hubiéramos pagado en "primas" sería mayor que el costo de la atención. Si hubiese requerido la cirugía ahí si sería diferente, hubiese sido útil. El problema del seguro es que si no se usa es plata perdida.

Lo que nosotros hicimos, fue que al dejar el país yo dejé una plata "olvidada" en una cuenta bancaria, precisamente para cualquier eventualidad, como un daño mecánico o un problema de salud. Afortunadamente no necesitamos en esta oportunidad recurrir a nuestro "fondo de emergencia" pues nuestras familias nos apoyaron en todo, y habíamos conseguido bastante dinero en la Feria de las Dos Ruedas.

Después de todo esto seguimos creyendo que la mejor alternativa es contar con un fondo de emergencia y obviar el seguro de salud, en caso de un accidente en moto, la causa más probable de requerir atención médica, basta con los SOAT, que uno debe comprar obligatoriamente para ingresar a los distintos países, por lo que la probabilidad de necesitar hacer uso del Seguro de Salud es baja.


Luego de vivir las 3 semanas más difíciles del viaje, pudimos continuar, a estas alturas ya estamos en la Guajira Colombiana. Mi recuperación ha sido mucho más rápida de lo esperado, aunque al principio la pierna se cansaba e hinchaba si caminaba, tras un mes de actividad podría decir que está casi normal, sigo tomando medicamentos anti coagulantes, por lo que tengo más riesgo de hacer hematomas, aun por golpes insignificantes. Me ha tocado viajar más pausada, moverme con más cuidado y recorrer distancias más cortas.

Ahora solo puedo agradecer a todos quienes estuvieron pendientes de mí este tiempo. Por sobre todo gracias infinitas a Ariel, mi compañero de aventuras, mi mejor amigo y mi amante incondicional, que me cuidó con todo el amor del universo, que me apoyó cuando las cosas se ponían difíciles, me dio ánimos constantes y que siempre me aseguró que todo saldría bien, gracias por cocinarme rico, por los masajes en la pierna, por ayudarme en todo y no dejarme hacer nada. Sin duda este episodio hubiese sido mil veces más difícil sin ti a mi lado.

Gracias a mis padres por todo su apoyo a la distancia, sé que lo pasaron tan mal como nosotros, su apoyo moral y económico hizo todo más sencillo, y gracias a toda esa ayuda ahora podemos seguir viajando.

Gracias Nando, a Patricia y a Ivan, por tenernos en sus casas todo este tiempo que pasamos en Montería, por darnos comida y hospedaje, por darnos ánimos y preocuparse por mi salud. 


Con Patricia "Pato" e Ivan a Orillas del Sinú. Gracias amigos por todo.

Con Nando y la bella Aria. Un abrazo a la distancia.

Gracias a mi doctor Vicente Romero, que nos apoyó también para que los costos fueran menores, que me explicó con claridad y me atendió con excelencia. Gracias a mis suegros por su preocupación y disposición para ayudarnos en lo que sea. A los amigos por las buenas vibras y buenos consejos. Gracias a Elvis y a todos los clubes de Sincelejo que nos recibieron luego de la primera rodada post trombosis y se preocuparon muchísimo para que no me sobre esforzara.

Un abrazo grande a la distancia a cada uno de ustedes. Ahora el Viaje Continúa...

Prorroga para permanecer en Colombia

El trámite es relativamente sencillo. si están cerca de la frontera sólo basta con salir y volver a entrar para que timbren 90 días más. Nosotros estábamos en Barranquilla, salía más barato hacerlo acá que ir a la frontera, considerando que necesitamos también prorroga para las motos, y no las podemos sacar por las fronteras que colindan con Venezuela.  

Primero se debe ir a Migración para extender la prorrogo personal, luego a aduanas para la prorroga de la moto.

El primer paso es acceder a la pagina de migraciones 

https://apps.migracioncolombia.gov.co/registro/public/formularioRegistro.jsf y completar el Formulario Único de trámites, seleccionando la casilla correspondiente a Permiso Temporal de Permanencia para Prorrogar Permanencia, se debe tener escaneado el pasaporte y el sello migratorio de la entrada a Colombia, todo en una hoja en formato .pdf, para subirlo dentro del formulario. 

Al finalizar se generará un código, que debes anotar para presentarlo en la oficina de migraciones, donde, además, deberás pagar 92.000 COP. Los funcionarios no preguntan los motivos, aunque en la pagina lo señala como requisito. Nos timbraron por 90 días más.

Para la moto, se debe confeccionar una carta de solicitud dirigida al Jefe de Operaciones Aduaneras, donde se individualiza a la moto y su propietario, y se explican los motivos por los cuales se solicita la prorroga. A la moto le dan la misma cantidad de días que te hayan dado en migración, por eso hay que hacer el trámite primero de uno, y luego el de la moto. 

Se debe sacar fotocopia del pasaporte y sello migratorio (incluyendo la prorroga), de la licencia de conducir, tarjeta de propiedad de la moto y SOAT. con todos esos papeles hay que dirigirse a la DIAN, donde se realiza el trámite, sin costo alguno y se inspecciona el vehículo. 

Cabe mencionar que en la costa es difícil conseguir el SOAT, ya que hay tantos accidentes con las motos que las aseguradoras no venden seguros para las motos. Los costeños lo piden a ciudades como Bogotá, Cali y Medellín.

Espero les sirva esta información. 

30 jun 2017

Problemas y sorpresas en la Ruta

Joan Jett, enfermita por primera vez...

Llegamos a Montería con la intención de quedarnos sólo un par de días. Nando nos hizo sentir muy cómodos en su casa y nos quedamos unos días más antes de continuar al ansiado caribe colombiano. 

Sin embargo el día que abandonábamos Montería apenas a 3 cuadras de la casa de Nando mi moto se apagó en un semáforo y no arrancó más. 

Inmediatamente supe que era el tensor de cadena pues ya me había molestado en Medellín y otra vez cuando llegamos a Montería. Como estábamos cerca de Honda Super Motos de Córdoba, Susan me remolcó hasta allá con la esperanza de mantener el apoyo que nos había ofrecido Honda en Medellín y que nos hicieran algún descuento en lo que hubiese que reparar. 

Si recuerdan los primeros 5.000 kms de viaje los hicimos en otras Falcon, del año 2007 y 2008. En Uruguay tuve un inconveniente similar con mi Falcon 2007, lo que nos llevó a la idea de salir con menos dinero pero con motos nuevas para evitar alguna falla responsabilidad de los dueños anteriores. Así compramos 2 Honda NX4 2016 para realizar esta aventura por Sudamérica, las Falcon Rockeras.

Esta es la primera vez que una de nuestras Falcon Rockeras fallaba, luego de 35.000 kms de uso diario y severo, maltrato en rutas destapadas, ripio, barro, nieve, tormentas de arena, varias caídas, exposición prolongada a la brisa marina (donde se oxidaron muchas de sus bellas partes), temperaturas bajo cero y sobre 40° C. Valía la pena haber salido con menos dinero pero con motos nuevas.  

Llegamos a la Honda de la 14, Supermotos de Córdoba, donde nos recibió Andrés, el jefe de la tienda, quien nos hizo ingresar rápidamente para colaborarnos en lo que fuera solo por ser viajeros. Le contamos que Honda nos estaba apoyando en Colombia así que se comunicó con Ever de Medellín quien confirmó lo que decíamos. Andrés sin hacernos más preguntas ni complicarse por nada nos dio prioridad y dos mecánicos se pusieron a trabajar en mi Falcon Rockera para descubrir qué estaba fallando. En menos de 30 minutos ya estaba el diagnóstico, cadena de distribución rota. 


Desarmando para asegurarse cuál era el problema

¿Por qué se rompió? 
Es sabido que el tensor de la Falcon falla más o menos cada 20.000 kms. Susan y yo le pusimos uno manual modificado por nosotros mismos ajustando un perno cada vez que el tensor comenzaba a sonar, la última vez cometí el error de poner mucha tensión, rompí el tensor y le puse mucha presión a la cadena, causando que se rompiera también. Cuando desarmaron vieron que la cadena de distribución no tenía desgaste, simplemente se rompió por la excesiva tensión que yo le dí. Error que afortunadamente no hemos cometido con la moto de Susan.   

Podría haber sido peor, pero sólo se había roto el tensor, guías de cadena y la cadena, todo lo demás estaba bien. La Honda Falcon NX4 no es comercial en Colombia, la descontinuaron el 2004 y llegaron muy pocas, por lo que pensé que tendría que importar los repuestos necesarios desde Chile o Brasil: tensor, cadena, guías de cadenas, las empaquetaduras y ver cómo lo iba a costear porque no tenía el dinero para hacer todo eso. 

Les entregué el manual de despiece de la moto en PDF para que pudieran ver los códigos de referencia y comparar con qué otra moto eran compatibles los repuestos, como la Tornado XR 250 o la XRE 300 que sí se encuentran en Colombia. Andrés se puso en contacto con la ensambladora de Honda que está en Cali para ver con qué repuestos podíamos contar.  

Luego de esperar unos días, Andrés me confirmó que sí tenían la cadena, las guías y las empaquetaduras de la NX4 en Cali y que me iban a conseguir el tensor de la XR 250 o 300. Santiago, el gerente de Honda en Cali había autorizado que me enviaran todo lo necesario para reparar a mi nena. Como ya habían abierto el carter, me sugirieron cambiar preventivamente los discos de embrague que presentaban algo de desgaste, yo les dije que no tenía el dinero para eso por lo que prefería mantener los antiguos que aun funcionaban. 


Revisando la moto a fondo

La preocupación ahora era saber cuánto me iba a cobrar Honda, pensé que quizás me apoyarían con la mano de obra pero me tocaría pagar los repuestos, o quizás me harían un descuento. Andrés pensaba que me iban a hacer un descuento aproximado del 50% aprobado desde Cali. 

Después de un par de días de incertidumbre mientras llegaban los repuestos y montaban todo, Andrés me dio la mejor noticia de todas, Santiago, el gerente en Cali había confirmado que Honda correría con los costos a través de Fanalca, por lo que me dieron gratis todos los repuestos incluyendo los discos de embrague sin pedirnos nada a cambio. Primera vez en todo el viaje conseguimos un apoyo tan contundente con una marca, y qué mejor que haya sido con Honda!!


Volviendo a armar para continuar la ruta, con el apoyo de Honda Colombia

Honda Supermotos de Córdoba nos trató y nos atendió muy bien, desde el inicio, por lo que les estamos enormemente agradecidos, el apoyo que nos dieron, priorizando mi motocicleta para que estuviera lo antes posible y retomar pronto la ruta fue increíble. 

Recibir apoyo por parte de Honda y de sus filiales era un sueño para nosotros que aquí en Colombia se comenzó a hacer realidad. Una vez más nos sentimos orgullosos y felices de haber elegido a Honda para realizar este viaje, tal como ellos nos dijeron, Honda es Honda, y quedó nuevamente demostrado.


Con el equipo de Supermotos de Córdoba

Les damos las gracias a Honda a través de sus representantes en Colombia, Andrés de Montería, Ever en Medellín y Santiago de Cali, quienes nos han apoyado durante nuestra travesía.

Estamos felices de que la Expedición en Moto cuente cada día con nuevos amigos y colaboradores, gracias otra vez a Honda Colombia, Liqui Moly, Mx Metzeler Chile, Honda Adventure, Año 1, Bujías Brisk Chile, Trail on Fire, Loretta Motos Chile, Indo Trail, MotoCenter, ProCircuit, Relieve, Moto-K, sin su apoyo esta travesía sería más difícil.

Agradecemos a quienes nos apoyaron en Montería, Club Montería Sobre Ruedas, Nando, Ivan y Patricia. Muchas gracias amigos por todo. 

También a aquellos que nos siguen a través de las redes sociales, a los Clubes, las Motoposadas e independientes que nos colaboran en este viaje, este sueño de Motografiar Sudamérica.

Y a nuestros principales colaboradores, nuestras familias, muchas gracias a todos, pues con su apoyo el Viaje Continúa...

PS: Pronto publicaremos la entrada correspondiente al hermoso caribe colombiano. Hemos recorrido Coveñas, Cartagena, Isla Barú, Barranquilla, Santa Marta y Taganga. Mañana nos vamos al Parque Tayrona. 

23 may 2017

El Peligro de visitar Colombia

Toda la gente que no ha venido a Colombia nos dice que tengamos mucho cuidado porque es peligroso. Todos los viajeros que hemos conocido en la ruta nos dicen que nos vamos a enamorar.

 
Janis Joplin, la Falcon Rockera de Susan en el Peñol de Guatapé

Nuestra primera impresión cuando entramos fue de inseguridad, no porque nosotros viéramos algo inseguro, sino porque los mismos locales nos advertían de "no dar papaya". Nos advirtieron de un tramo peligroso entre Pasto y Popayán llamado El Bordo, donde no debíamos circular pasado las 4 pm. Nos dijeron que los camiones y vehículos en general van en caravana para cruzar ese tramo después de las cuatro de la tarde. 

En la misma frontera, Ipiales, el encargado del hostal donde nos quedamos nos dijo que no saliéramos después de las 10 de la noche, ni a pie ni en moto pues nos podían asaltar o quitar la moto. 

Finalmente, las motocicletas acá tienen muchas restricciones; los cascos deben tener la patente, hay que usar chaleco o chequeta con reflectantes, en algunas ciudades hay toque de queda para las motos, es decir no se puede circular después de las 11 o 12 de la noche. No se puede llevar acompañante hombre y en algunos lugares no se puede ingresar al centro ni con acompañante mujer. Las estaciones de servicio tampoco cargan combustible en la noche a las motos para evitar los robos. También hay una fuerte presencia militar, sobre todo apostados y atrincherados en los puentes.  

Aún así, nosotros no hemos visto nada raro ni peligroso. Sabemos que todos los países tienen lugares y barrios complicados. No creo que circular por Colombia sea más peligroso que meterse a una favela de Brasil o entrar a una población en Chile. Como en todos los países y ciudades, simplemente hay que evitar algunos sectores. Susan y yo sabemos por experiencia que en lugares tranquilos como Puerto Natales (Patagonia chilena) te pueden robar si te descuidas. 

 
Junto a Susan en el Santuario de Las Lajas, en Ipiales 

 
 
Juan, quien pronto comienza su propia aventura por Sudamérica

Sin embargo el verdadero peligro de Colombia, es querer quedarse. Pues como nos habían advertido, es fácil enamorarse. Colombia es mucho más montañoso de lo que había imaginado, las rutas son sinuosas y entre montañas bajas con vegetación muy exuberante. Aunque en la mayoría de los casos es sólo una vía, en general está en buen estado y bien señalizada, no tanto como Ecuador o Chile, pero está bastante bien. El clima es bien cálido, incluso en los lugares catalogados como "fríos". 

Y la gente, lejos el colombiano es la persona más alegre y amable de los 7 países que hemos recorrido hasta ahora. Las mujeres son bellas y encantadoras, le dijeron a Susan que tuviera cuidado en Medellín pues están las mujeres más lindas de Colombia. Yo creo que son más guapas en Cali.

La ayuda al motociclista también es muy importante, y no viene solo de las motoposadas oficiales o clubes. La gente siempre se acerca a conversar con nosotros, hemos hecho mucho amigos y se contactan con nosotros por Facebook para invitarnos a sus casas. Hemos recibido mucho apoyo. 

Desde que entramos hace más de un mes, hemos pasado por Ipiales y el conocido Santuario de Las Lajas, Pasto, Popayán, Cali, Pereira, Filandia, Salento y el Valle del Cocora, Bogotá, Medellín en donde asistimos a la Feria de las 2 Ruedas y logramos buenos contactos con Honda Colombia y Liqui Moly. 





 
El puente del "Humilladero" en Popayan

 "Recomiendo" Popayan, definitivamente engordaré en Colombia!!

 
En Popayan hospedamos con Yecid y Jenn, en ese momento preparaban todo para su viaje por el mundo, recien casados renunciaron a sus trabajos para seguir sus sueños en moto, una luna de miel por el mundo, los pueden seguir en Facebook: De Visita por el Mundo. Muchas gracias por todo amigos


  
Cali nocturno

  Paula y Andrés en Cali, junto a Alejandro y Guadalupe de Por el Mundo en Moto 

 
Curioso lugar para cargar combustible, exclusivo para motos en Cali

Una parada inesperada a comer en Buga, cortesía de Oscar y Carolina, los Halcones Viajeros

  
 
 En Colombia hay muchos pueblos con esta arquitectura, entre ellos este llamado Filandia. 
 
 
 Otro de aquellos pueblos clásicos es Salento, puerta de entrada para el Valle del Cocora

Callecitas y balcones coloridos, llenos de vida
 
 
Con este cuidador de motos, seguro no nos pasa nada!!

Nos despedimos de Dario y Caro, muchas gracias amigos por todo!

  
Curso de Fotografia Básica en y Charla de Medio Ambiente en la Universidad

 
Entrando al Valle del Cocora



No podían faltar las caminatas y el senderismo en este hermoso lugar


 
El mayor atractivo son estas gigantescas palmas, llamadas Palmas de Cera, dicen que pueden alcanzar hasta los 60 metros

 
Sin dudas hay muchos más atractivos

Anochecer en Bogotá

Muchas gracias Carlos por toda la buena honda!

  
Y por supuesto que agradecemos a Jorge por su hospitalidad en Bogotá, quien también pronto iniciará su viaje!
 
Honda Colombia nos hizo la mantención en Medellín y cambió algunos repuestos que necesitábamos. Liqui Moly nos entregó aceites y lubricantes para continuar nuestra travesía. Muchas gracias por colaborarnos. 

Después de Medellín nos fuimos a Montería, lugar desde donde escribo estas líneas. Es posiblemente el lugar más cálido en el que he estado, incluso más que Paraguay. Y nos han dicho que en la Guajira hace más calor aun.  
 
 
En Ruta hacia Medellín 

 
La ruta hacia Medellín es hermosa, y llegar a esa ciudad también, no pareciera que nos movemos hacia una ciudad, la vegetación es exuberante, más bien parece que entramos en la selva... 

Y por supuesto aquí es donde Pablo Escobar tenía su estancia, conocida ahora como Hacienda Napoles. Aquella avioneta, dicen los entendidos que Pablo Escobar realmente la usó
 
 

Aunque Medellín es una ciudad grande, es una de las más ordenadas y limpias de Sudamérica, nos gustó mucho. En la foto se ve la parte interior de los vagones del Metro que se unen con los buses... una maravilla.

Modernos y económicos estacionamientos para las motos

En la Feria de las 2 Ruedas logramos ingresar las motos y conseguir apoyo de marcas importantes, como Honda y Liqui Moly

Koji Maehara Vicepresidente Honda Sudamérica y Amazonía 

Santiago Avalo Honda Cali
Hans-Ferdinand de Liqui Moly

Ever y el equipo de mecánicos de Honda en la 65, Medellín

El Santuario de Las Lajas en Ipiales es una maravilla arquitectónica, imperdible para los viajeros. De todos los lugares nombrados anteriormente el que más nos ha gustado es Salento y el Valle del Cocora, con sus gigantescas palmas, que están en peligro de extinción, hace que los paisajes sean maravillosos. Salento en sí es un pueblo pintoresco muy atractivo, todo hecho para el turista. Se mantiene limpio y ordenado para brindar los mejores servicios al visitante.  

Bogotá tiene un transito muy loco, pero no más que Lima. También nos hemos impresionado con la cantidad de motocicletas que circulan por las calles, entendemos porque hay tantas restricciones, si comparamos con Chile, nosotros casi no tenemos motocicletas en las calles. A veces es estresante hasta para nosotros mismos tener tantas motos al lado como un enjambre que se quiere meter por todos lados y cada rinconcito que ven para pasar. En varias ocasiones nos han topado las maletas e incluso los espejos, hasta me pisaron un pie estando estacionado. 

Fuimos a la calle de las motos en Bogotá, la 17 con Caracas, algo así como Lira en Chile pero muuuucho más grande. Hay decenas de tiendas de motos, con repuestos y accesorios muy económicos y gran variedad para elegir. Nos sentíamos como en una gran juguetería. Y el cambio de moneda obviamente nos favorece así que encontrábamos todo muy barato. Menos mal vamos sin dinero sino nos habríamos comprado de todo!

Pero sólo compré un switch para mis neblineros (exploradoras) pues el que traje desde Chile estaba fallando. Y compré una toma USB, que también falló. Acá hay una variedad increíble, de todos los estilos y precios. El switch, muy estiloso e impermeable me costó 20.000 pesos (4 lucas chilenas) y el toma corriente USB, también estiloso e imprermeable otros $20.000. 

Cotizamos muchas cosas, repuestos originales, llantas y accesorios. En general todo cuesta un 40% más barato que en Chile, y lo que más abruma, es la cantidad de variedad para cada uno de los items que buscamos. Y lo tienen en stock, pregunté por algunas cosas para la Falcon (pregunté por XR pues la NX casi no existe acá) y todo lo que pregunté lo tenian, original y "genérico". Siendo el genérico incluso un 70% más barato que el original. Una locura.

En Medellín aprovechamos de recorrer los alrededores, fuimos al Parque Arví que está en el centro de la ciudad con sus teleféricos cruzando sobre bosque tan espeso que parece selva, realmente hermoso. Con el Club CB190R Medellín hicimos una ruta a el Peñol de Guatapé. Es un monolito de roca gigantesco, algunos dicen que fue un meteorito y que solo se ve una parte, el resto está bajo tierra. Se puede acceder hasta la cumbre subiendo más de 700 escalones. Las vistas y la ruta para llegar hacen que valga la pena ir.


 
 Recorriendo el Parque Arví en Medellín, nos montamos en teleférico para tener una mejor vista de la ciudad junto a nuestros amigos Ingrid López y Wilmar Jimenez. Ellos son sordos y andan en moto, qué gran desafío!! Son bellísimas personas. Nos acompañaron varios días en Medellín

  
Tambien estuvimos con Fabiola, amiga de la infancia de Susan que casualmente estaba en Colombia, actualmente vive en Buzios, Brasil y pronto nos iremos a vivir con ella, jajaja

 Él es Diego Beltran quien gentilmente nos regaló un par de neumáticos (llantas), muchas gracias amigo!
 
Hasta ahora hemos pagado alojamiento sólo en Ipiales y Salento. En el pueblo fronterizo fuimos a un hotel de muy buena categoría con parqueadero (estacionamiento), nos costó $30.000 pesos colombianos, algo asó como 6 lucas chilenas. Cuenta con estacionamiento cerrado, wifi, agua caliente, tv cable y era bastante lujoso. Nos quedamos ahí porque fue el primero que vimos con estacionamiento cerrado, eran las 21.30 y nos habían dicho que no circuláramos de noche en la frontera, pero tardamos 3 horas haciendo los papeles para entrar a Colombia, y es debido a que te piden todo fotocopiado. Pasaporte con el sello de entrada (por lo que no puedes llevarlo de antemano), el SOAT (se puede comprar en la frontera), la licencia de conducir, el padrón de la moto y nos sacaron la impronta del número del chasis, directo de la moto. 

Salento es un poco más caro, ahí acampamos por $30.000 colombianos (6 mil chilenos) los dos. El lugar era increíble, con parqueadero cerrado, agua caliente, wifi, buenos espacios comunes y la cocina más limpia, ordenada y equipada que hemos visto. El lugar se llama Estrella de Agua y está cerquita de la plaza principal, también cuenta con habitaciones privadas y compartidas. Sin dudas la Expedición en Moto recomienda la Posada Estrella de Agua.

En el resto de las ciudades nos hemos quedado en motoposadas o en casas de amigos que seguían nuestro viaje y nos han invitado a sus hogares. Como es en caso de Yecid y Jenn en Popayán. 

 
 Club CB190R Medellín, Ingrid y Wilmar también. Qué grandes momentos pasamos con ellos

 Nos fuimos de ruta hacia Guatapé


 
  El Peñol de Guatapé


   Plaza de Guatapé


 
El pueblo de Guatapé tiene su encanto incluso de noche 
 
 

 
El Puente de Occidente en Santa Fé de Antioquia, lugar donde damos por finalizada la visita y seguimos hacia el norte, el caribe colombiano nos espera



  
En Uruguay toman cerveza con cualquier bebida (gaseosa), aquí te la venden lista en una lata. Refajo, cerveza con bebida cola!!

Agradecemos a todos los que nos han tendido una mano en Colombia. Todos han sido cordiales y nos han colaborado muchisimo. 

Gracias a Juan de Ipiales quien está a punto de iniciar su viaje en una Royal Enfield. Angie en Pasto. Doña Socorro, Yecid y Jenny en Popayán. Paula y Andrés en Cali. Darío, Caro y al Club CR5 en Pereira. Jorge en Bogotá, quien también está planeando su ruta por sudamérica en una Royal Enfield y a todos los amigos y clubes que nos aportaron; Titan Bikers, Pulgarcito y el Club Caminos por Colombia.

Gracias amigos por ir a despedirnos, y asegurarse que nos ibamos de Medellín!!

A Julian, David y todo el Club CB190R Medellín, gracias por la buena honda, los buenos momentos que nos regalaron y todo el apoyo que nos dieron. Muchas gracias a Juan Fernando que nos recibió en Medellín, a Harbe por gestionar nuestra entrada a la Feria de las 2 Ruedas.
A Wilmar Jimenez R e Ingrid López V por la compañía y todo lo que compartieron con nosotros, les envíamos un abrazo grande. 
A Nando y Norma por alojarnos en Montería, donde comenzó una nueva aventura que ya les contaré en el próximo relato... 

Agradecemos también a nuestros nuevos colaboradores en Colombia; Honda Colombia y Liqui Moly. 
También en Chile a Mx Metzeler Chile, Honda Adventure, Año 1, Bujías Brisk Chile, Trail on Fire, Loretta Motos Chile, Indo Trail, MotoCenter, ProCircuit, Relieve, Moto-K.

Y por supuesto a nuestros principales auspiciadores, nuestras familias. Gracias por apoyarnos tanto en esta épica travesía.