19 may. 2016

De la Carretera Austral a la Ruta 40

Con gusto nos hubiésemos quedado más tiempo con Fili en El Mosco. Qué grande que eres Fili, una vez más, gracias por todo. 


Pero el viaje continua y como nos decía Sheila en Montevideo, para volver primero debemos irnos.

Muchos viajeros nos habían recomendado el paso Roballos, al parecer es el más bonito pero también el más difícil. Este paso está en Cochrane y te lleva a Bajo Caracoles en Argentina donde nos han dicho no hay nada, así que tendríamos que seguir de Bajo Caracoles a Gobernador Gregores, y luego seguir a Chalten. 
No nos levantamos muy temprano ese día, así que nos llevamos el desayuno para comerlo en la barcaza. Ahora haríamos el trayecto de día, era un día soleado y hermoso, aunque un poco frío en la mañana. Fili nos regaló carne para llevarla como desayuno. 

Esta vez sí pudimos apreciar los bosques y cascadas que no pudimos ver cuando llegamos.


La ruta fue tranquila y alucinante, pero íbamos con el tiempo justo por lo que no podíamos parar a cada momento a sacar fotos, en abril solo hay dos salidas desde Río Bravo. Una a las 13.00 y la otra a las 16.00, queríamos tomar la primera y llegar con luz de día a Cochrane y alojar ahí. 

Aún así paramos algunas veces a sacar algunas fotos pues las cascadas que pasamos son realmente hermosas y majestuosas. Como era de día, podíamos avanzar más rápido, a demás que el estado del camino está muy bueno, y del otro lado aun no viene nadie, sabíamos que era poco probable encontrarnos con alguien de frente, y así fue, no vimos a nadie hasta que llegamos al embarcadero.


Llegamos justo a las 12.50!!! 
Bajaron los otros vehículos y al rato nos hicieron subir a nosotros. Nuevamente la vista que se obtiene al navegar el Fiordo Mitchel es sobrecogedora y los 45 mins se pasan volando. Al igual que la vez anterior, al acercarnos a Caleta Tortel se comienza a nublar y a lloviznar un poco, lo suficiente para humedecer el camino y que los vehículos de adelante no te tiren tierra en la cara, pero no tanto como para que el terreno se ponga barroso, así que podíamos circular a mayor velocidad y disfrutamos mucho de la conducción. 

Sin embargo sabíamos que esto no duraría pues el tramo entre Cochrane y Tortel está en muy mal estado y la vez anterior nos dio muchos problemas. Después de pasar el cruce que lleva hacia Tortel el cielo comenzó a despejar y la temperatura comenzó a subir un poco. Veníamos bien atentos esperando esos tramos malos de ripio suelto que recordábamos. 


Pero por alguna razón, hasta ese momento mística, nunca encontramos ripio suelto ni calamina, por lo que todo lo que la otra vez hicimos a 40 o 50 km/h ahora lo recorrimos mucho más rápido, no bajamos de los 60 y lo normal era ir entre 70 y 80, a veces 90 km/h, aun esperando que apareciera un tramo malo. Pero eso no ocurrió. 

Llegamos muy temprano a Cochrane, muy felices por haber disfrutado tanto de la conducción de nuestras bellas motos rockeras. Luego nos enteramos que unos días después que nosotros pasamos hacia Tortel metieron la máquina porque efectivamente estaba en muy mal estado, pero ahora ya lo habían arreglado. 


Así que ese día nos fuimos inmediatamente a la Reserva Tamango para ver si encontraba al Guardaparques que me vendiera una manilla de embrague, pero no estaba. Se había ido a un curso a la montaña y volvía como en 10 días más. Pero su compañero me hizo una muy buena observación. 
-Y por qué no le preguntas a los carabineros?, ellos también tienen motos Honda.

Es verdad, en Chile los carabineros usan Honda, XR y XRE, sobre todo en regiones donde se necesitan motos enduro. Susan y yo fuimos a preguntar, total no perdíamos nada. Y nos encontramos con el mayor de carabineros quien es motoquero y había conocido a Ricky Godoy. Le expliqué lo que me había pasado y que le quería comprar una manilla rota pero aun funcional si es que tenía una. 

Fue adentro a buscar y volvió con dos manillas nuevas, las probamos y una no le hizo, la otra, parecía que era la original y me la regaló, no quiso que se la pagara. Hablamos largo rato de motos y nos contó que él quiere hacer lo mismo que nosotros, pero más adelante, comprarse una moto multi-propósito y salir a viajar. Actualmente tiene una enduro. Que buena onda!!! 


Muchas gracias por la manilla y la buena conversa. Ahora tengo esta que le hace perfecto y la que me regaló Felipe en Tortel unos días antes la dejamos de repuesto en caso que se vuelva a quebrar.  

Alojamos sólo una noche en Cochrane, en el mismo camping de la vez anterior y seguimos hacia el paso Roballos, pero primero queríamos pasar al Parque Patagonia que está unos kms antes de llegar al paso Roballos.

Dejamos bien temprano Cochrane y cuando íbamos pasando por la plaza vimos una camioneta que nos llamó la atención, era la de Erick, la Vuelta al mundo en N días. Se asomó y se bajo de la camioneta, conversamos un rato e intercambiamos adhesivos. También va hacia Ushuaia así que es probable que nos volvamos a encontrar. 
Saludos Erick y buenas rutas!! 

La bifurcación para ir al Paso Roballos está unos kms al norte de Cochrane, nos dirigimos hacia allá y luego son unos 20 kms más hasta el Parque Patagonia de Conservación Patagónica, que espera unirse algún día con el Jeinimeni y Tamango que son de la CONAF y formar un sólo gran parque nacional. 


Se pueden ver muchos guanacos en la ruta y circulan muchos vehículos por lo que hay que ir con precaución. Llegamos al parque donde nos recibe de muy buena gana la gente que trabaja ahí y conversamos largo rato con algunos antes de ir a registrarnos, nos cuentan la historia del lugar y la fauna que ahí podemos encontrar, también nos cuentan de los senderos y los sitios de acampada. 

Este lugar es distinto a Pumalin, solía ser una estancia, las construcciones son monumentales. Acá hay de todo para el turista, que viene con plata. Restaurant, WiFi, agua caliente, cabañas y hotel. Todo bien ordenado limpio y bien dispuesto. Otro estándar y otro nivel. 

El camping, al igual que en Pumalín, es un espacio bien amplio y con césped bien cuidado, acá en el Parque Patagonia hay más quinchos y los baños... podría decir que son mejores, quizás. Bueno, cuentan con agua caliente por medio de paneles solares. 


También nos advirtieron de los ratones, no el de cola larga pero sí el de campo, uno bien pequeño, que posteriormente veríamos. Así que teníamos que dejar todo bien guardado, incluyendo las cosas de plástico o lo que sea que puedan roer.

Nos fuimos al camping que está a unos 3 kms desde la entrada, esos 3 kms están en muy mal estado pero fue entretenido hacer algo de enduro en la ruta. Susan venía un poco nerviosa pero superó todos los obstáculos muy bien. Justo al llegar al sector de estacionamientos en el camping hay una pendiente fuerte con ripio suelto, pero no pasó nada. Evidentemente ya estamos más acostumbrados a los caminos de tierra y de ripio. 


Camping en Parque Patagonia


Cuando llegamos sólo había una pareja de franceses en un furgón que habían comprado hace unos en Santiago. Viajan con su hijo pequeño. No había nadie más. Armamos la carpa, cocinamos y nos fuimos a dormir, la noche era tibia y hermosa. Mañana hay que madrugar para hacer uno de los trekking más largos que se pueden hacer acá. 

Esa noche antes de dormir, en los quinchos, vimos un ratoncito pequeño. No nos fue a molestar a la carpa, se ve que está acostumbrado a quedarse cerca del quincho por si alguien le tira comida. 


Al siguiente día tomamos desayuno y nos fuimos a hacer el trekking, dejamos nuestras motos bien tapadas y lejos de los quinchos para que ningún ratón fuera a roer los cables. Los franceses nos dijeron que a ellos sí los habían molestado los ratones y estaban en su furgón mordiendo algo. 

El paisaje en esta zona es distinto a lo que veníamos acostumbrados de la Patagonia y los parques, hay más pampa y más arbustos, pocos árboles y poco verde, todo más amarillo, sin embargo al ir ganando altura por el sendero comenzamos a adentrarnos en los bosques más antiguos que lograron sobrevivir a los incendios sistemáticos y premeditados de los cuales toda la Patagonia fue víctima años atrás para traer ganado. 


Aun así algunos bosques han logrado sobrevivir y otros intentan volver a crecer. Así es que por un breve momento nos adentramos en los bosques de lenga, y en esta época ya cambian de color. Muy hermoso. 


El sendero está en muy buen estado y bien marcado, a medida que ascendemos se vuelve cada vez más pronunciada la pendiente. Es de dificultad media tirando para difícil. Al rato comenzamos a dejar los bosques atrás para dar paso nuevamente a los arbustos. Remontamos el último hombro de la montaña y podemos ver a lo lejos la cumbre que marca el otro lado del Parque Tamango, estamos muy cerca de los límites del parque.

Comenzamos a avanzar por una planicie cuando a lo lejos aparecen los colores azules y turquesa. Ahí están las lagunas que estábamos buscando, justo en el momento en que ya nos estábamos dando por vencidos pues se empieza a hacer tarde. Pero llegamos aun con el sol alto y no había viento. 


Éste es solo parte de un sendero más largo que se puede realizar pernoctando acá arriba, nosotros decidimos ir por el día. El sacrificio de la ascensión valen absolutamente la pena. A demás podemos tener vistas panorámicas a todo el valle. 









Como siempre, la bajada es mucho más sencilla que la subida, en pocas horas ya estábamos de vuelta en el campamento cocinando una rica cena para ir a dormir. 

Llovió toda la noche, y en la mañana aun continuaba la lluvia por lo que salimos equipados con nuestros trajes de lluvias listos y dispuestos a enfrentarnos al Paso Roballos, afortunadamente tuvimos una ventana en la que dejó de llover y pudimos guardar la carpa sin que se mojara. 

Los primeros kms hacia el paso están en buen estado por lo que pensamos que todo el mundo había exagerado. Pronto dejó de llover y se comenzó a despejar, pudimos apreciar las hermosas cumbres nevadas. El camino estaba húmedo pero no lo suficiente como para que el barro estuviera tan difícil. Salvo un tramo que estaban reparando pero lo pasamos sin problemas. 



Llegamos a la frontera sin problemas y pensado que efectivamente el Paso Roballos es muy lindo. 

Hacia el Paso Roballos nos encontramos con esta extraña construcción

Pasamos el lado chileno rápidamente, aunque fue curioso que el carabinero nos preguntó si teníamos alguna causa pendiente que nos impidiera salir del país. Dijimos que no. Bromeó un rato con nosotros y nos dijo: "Ya, les voy a creer"

En el lado argentino también fue muy ameno pues nos metieron harta conversa y nos sacaron varias fotos, preguntando varias veces por las motos, de dónde veníamos y hacia dónde iríamos, todo en muy buena onda. 

Janis Joplin en la frontera Argentina


Al pasar hacia Argentina disfrutamos mucho los primeros kms, muy bonito el paisaje, pasamos por el lago Columna, sin embargo al rato ya queríamos encontrar el ripio. Fueron 90 kms de constante desafío! 


Efectivamente el paso Roballos está en muy mal estado, alguien nos había dicho que incluso no estaba para hacerlo en moto pero decidimos ir igual. Nos tocó un pequeño cruce de río, ripio suelto, pero de verdad muy suelto, arena, calamina y de la peor calamina que habíamos visto e incluso hay bolones de piedra en el camino. Es una ruta que en enduro probablemente se disfrutaría mucho, en multi propósito de viajes cargamos para un viaje largo, no tanto. 

Lago Columna

Aun así tuvimos grandes y hermosos momentos, como los caballos salvajes que corrían al lado nuestro y se cruzaban de un lado a otro. sin dudas una maravilla. 

Al lado nuestro a veces aparecía el Lago Ghio. Increíble.


Las sombras lentamente comenzaban a alargarse pues la tarde estaba llegando y nosotros aun no encontrábamos el asfalto. En varias ocasiones el excesivo ripio suelto nos intentó tirar al suelo pero salimos victoriosos. 


Al final, al cabo de largas horas, menos de las que pensamos aunque haya parecido mucho más, llegamos a lo que pensamos sería el final del ripio por un buen rato, pues al fin dejábamos atrás la siempre salvaje Carretera Austral para darle la bienvenida a un nuevo desafío, la Ruta 40!! 

Llegamos al asfalto y cómo lo agradecimos! 

Antaño la Ruta 40 sí que debe haber sido un gran desafío, cuando toda la ruta estaba como los 90 kms que acabamos de hacer, aun así sigue siendo un desafío, ahora teníamos que enfrentarnos a Shenu, el incansable viento patagónico del cual todos nos han advertido tanto. 

Nos sacamos la foto en esta curiosa estación de servicio en Bajo Caracoles y seguimos hacia Gobernador Gregores... donde estaban arreglando y nos tocó nuevamente ripio!! 

Esa noche celebramos una vez más. Manejamos de noche y hacía mucho frío, Era abril y por primera vez nos había tocado una noche fría, muy fría, así que ya era hora de sacar la ropa de abrigo de las maletas. 

Muy buenas rutas para todas y todos! 
Nosotros seguimos Motografiando América Latina.