5 sept. 2017

El Parque Tayrona


Playa Cabo San Juan, una de las más bellas en el Parque Tayrona

El Parque Nacional Natural Tayrona está ubicado en las cálidas costas del mar caribe colombiano en un punto donde la selva se junta con el mar, enclavado en la Sierra Nevada de Santa Marta, que es la montaña costera más alta del mundo. Sus montes están cubiertos por exuberante vegetación albergando una rica fauna, los colores de sus aguas son muy atractivos, y se pueden encontrar sitios arqueológicos como el Pueblito y la Ciudad Perdida.

Para llegar al parque nosotros decidimos dejar las motos en la casa de nuestra amiga Yessica, ahí dejamos también todo el equipaje y viajamos en bus llevando solamente lo necesario. 

Desde el Mercado de Santa Marta salen los buses que van al parque, tiene un costo de 7 mil pesos colombianos por persona. Sabemos que para ir con vehículo propio hay que pagar la entrada del vehículo y además el estacionamiento diario, y obviamente debemos pagar nuestra entrada, la cual tiene un costo de 45 mil pesos colombianos por persona. 

No es lo único costoso en el parque, nos dijeron que todo allá es muy caro, así que en el mismo mercado de Santa Marta compramos lo necesario para alimentarnos los 3 o 4 días que planeábamos estar en el parque. 

Llevamos carpa y nuestros liners (algo así como una sábana de algodón que va dentro del saco de dormir). Pero no llevamos sacos de dormir ni hamacas ni colchoneta. Viajamos bien livianos. 

En la entrada del parque te esperan representantes de los camping y alojamientos autorizados para "recomendarte" que dejes pagado tu hospedaje ahí mismo en la puerta, argumentando que una vez adentro, puede que todos los sitios ya estén ocupados, lo cual no es necesariamente cierto.

Sin embargo, con ellos no es posible negociar el precio, y los valores que nos dieron eran muy superiores a lo que nosotros habíamos averiguado, así que decidimos arriesgarnos y buscar hospedaje al llegar sin hacer ningún tipo de reserva. 

Así es la vía de entrada hacia el estacionamiento del parque

En la entrada también hay unos buses que te acercan hasta el parqueadero por 3 mil pesos colombianos. Nosotros caminamos ese tramo que es de aproximadamente una hora, según nos informaron en portería. Va todo en bajada, ocultos del sol por los tremendos árboles que nos proporcionan su sombra. Al llegar al parqueadero (tardamos menos de una hora) fuimos al baño, nos refrescamos y cargamos nuestras botellas con agua, que es potable, pues proviene de la Sierra Nevada. Desde ahí se supone que son 3 horas más. 

Nosotros tardamos menos de eso, aunque no íbamos rápido, pero sí con paso constante. Esta caminata es hermosa, el sendero sube y baja, pero siempre entre la espesa selva, donde se pueden observar varios animales, entre ellos muchos monos a los cuales fotografiamos largo rato. Finalmente el sendero lleva a la orilla de la playa, donde se puede apreciar el hermoso color del mar caribeño. 


Monos en el sendero

Llegamos al sector llamado "Arrecifes". Allí conseguimos acampar por un precio muchísimo más económico que el que nos habían dicho en portería. El camping, Donde Jacobo, tiene un valor de 10 mil pesos colombianos por persona, hay unas modestas duchas y baños, agua potable y es el único lugar en el que se puede hacer fuego. Además Jacobo (no sé si se llama así el señor, jaja) nos prestó ollas para poder cocinar. 

Nuestra idea era acampar un día en el sector de Arrecifes y luego movernos más adentro para recorrer todas las playas del parque. 



Algunas vistas de la caminata antes de llegar al sector de Arrecifes


En el camping sólo habían 3 personas más, lo mismo que en los demás. Para nada estaba lleno como nos habían dicho en la entrada. Recogimos algo de leña y cocinamos nuestra comida, esa primera noche también le dimos un hervor al agua "por si acaso" y nos fuimos a dormir temprano.

A la mañana siguiente, como ustedes saben nosotros no madrugamos, tomamos desayuno y nos dio pereza desarmar el campamento, así que decidimos quedarnos una noche más ahí e ir caminando a la playa más lejana posible ese día. 

Fue una gran y agradable sorpresa darnos cuenta que todas las playas están muy cerca unas de otras y no tan lejos como nos habían dicho. Ese día en poco más de una hora habíamos llegado a la playa Nudista. Por lo tanto decidimos quedarnos en el camping de Jacobo, el más barato que hay, y en el día trasladarnos caminando a las otras playas, pues es realmente cerca. 

El camping de la playa Cabo San Juan no tiene ninguna sombra donde refugiarse, un costo de 25 mil pesos por persona. Donde Jacobo vale 10 y estas bajo los árboles. 

La playa Nudista no es nudista propiamente tal, aun así la gente se saca la ropa. Las mujeres en su mayoría sólo hacen topless y no se sacan la parte de abajo, los hombres sí van desnudos en su totalidad. 

Nosotros sin pudor alguno nos quitamos toda la ropa, buscamos un lugar cómodo y con sombra donde dejar nuestras cosas ya que el sol quema mucho. Ahí nos hidratamos, nos tomamos algunas fotos desnudos y nos metimos al mar. Aquí no es tan tranquilo el oleaje como en otras playas, las olas son grandes y golpean con fuerza, tal como nos gusta a nosotros, nos bañamos un rato y nadamos hasta que nos cansamos. 

Hacia la playa Nudista

En la playa Nudista

Luego salimos a tomar sol desnudos un buen rato. Ya a medio día decidimos volver a otra playa para conocer más, así que caminamos desnudos por la playa saludando a los demás hombres y mujeres, casi todas extranjeras, es fácil distinguir a las colombinas porque son más pudorosas e incluso algunas se bañan con ropa en el mar. 

Nos vestimos y nos fuimos a la playa más conocida y famosa, Cabo San Juan. Sin dudas una de nuestras playas favoritas. El color del mar, la tranquilidad de sus aguas, el paisaje en general, además hay muchos peces que se pueden ver al hacer snorkel, Yessica nos había prestado un par de máscaras para "caretear", fue muy entretenido este día. 



Cabo San Juan


Volvimos al camping de Jacobo, como siempre todas nuestras cosas intactas, juntamos leña nuevamente y a cocinar. Esa noche nos acompañaron 2 hermanas suizas que están mochileando por el mundo y un argentino amigo de ellas.

Ellos nos recomendaron no ir al Pueblito, pues aunque la caminata es siempre en subida al llegar arriba no hay mucho que ver, no es un pueblo propiamente tal, solo un par de chozas en ruinas. Decidimos hacerles caso y terminar de recorrer las otras playas. 

Cerca del camping está la playa Arenal, estuvimos un rato en ella y luego nos cambiamos a la "Piscina", nos habían hablado mucho de ella, es bonita, de aguas tranquilas como una piscina, pero no hay ninguna sombra donde refugiarse del sol y tampoco vimos peces, aunque se ve el arrecife a la distancia, no es posible acercarse pues es un sitio protegido, por ello, luego de nadar un rato, decidimos volver a Cabo San Juan. 


Playa la Piscina

Nuevamente nadamos y careteamos en ella, casi toda la tarde. Comimos nuestra merienda y nos relajamos. Este día había más gente, van y vienen en botes que los traen desde la playa Taganga. Para este tramo cobran entre 60 y 80 mil. Es un tramo corto, no sé si vale la pena el recorrido pero sí debe ser entretenido. 



Terminando el día en Cabo San Juan

Así terminamos nuestra visita al Parque Tayrona, felices de haberlo recorrido y conocer sus playas, nos divertimos y nos relajamos. Es sin dudas un lugar que hay que visitar en Colombia. Aun que sea costoso. 

En la próxima entrada les contaremos de nuestra experiencia en la Guajira, como llegamos hasta el extremo más al norte de Sudamérica, Punta Gallinas!! Sigan nuestras aventuras en las redes sociales, y los invitamos a suscribirse al canal de Youtube, lo estamos recién comenzando. 

Agradecemos a todos los que nos han apoyado en nuestra aventura, Honda Colombia, Liqui Moly, Mx Metzeler Chile, Honda Adventure, Año 1, Bujías Brisk Chile, Trail on Fire, Loretta Motos Chile, Indo Trail, MotoCenter, ProCircuit, Relieve y Moto-K.