20 oct. 2015

Día 13, de los Charrúa a Jara

Amigas y amigos viajeros. Lamentamos no poder actualizar tan rápido como nos gustaría, pero como ya sabrán, viajando no siempre tenemos acceso a internet.
A veces llegamos tarde, y otras veces nos quedanos compartiendo con la gente y no da tiempo de escribir. Como esta última semana en la que estuvimos alojando en Montevideo con Sheila y Gabriel (alias Osito, pero que no salga de las redes sociales!).

Ellos viven en Playa Pascual, a unos 25 kms de Montevideo. Un lugar muy lindo, al lado de la playa.
Ahora estoy sentado en el sillón de mi departamento escuchando Black Sabbath con una cerveza en la mano, mientras veo desde el piso 14 como sigue lloviendo en Santiago. Ayer cruzamos el paso Los Libertadores y unas horas más tarde lo cerraron por el nuevo frente de mal tiempo que está en desarrollo. Pasamos justo!
(Nota: Esto lo escribí el lunes 19, pero recién pude publicarlo)

Susan está trabajando, y yo debería estar haciendo mi mochila pues me voy a trabajar en unas horas más. Trabajo en las cercanías de La Serena, hacia el interior, más allá del Valle del Elqui, en la IV Región de Chile. Norte de Santiago.

Pero no me puedo ir sin antes actualizar los últimos acontecimientos. A veces quiero ser breve, pero como lo habrán notado, no me resulta mucho, jajaja.

La noche anterior nos despedimos de Gabriel. Tiene un fractura en el brazo y se la está viendo en Montevideo, así que partía temprano en la mañana. Una despedida afectuosa y la promesa de volver a vernos y venir con más tiempo para ir a pescar y acompañarlos en esa maravillosa vida veraniega de ir a acampar en la playa con las motos, desconectarse de todo y simplemente pasar unos días ahí.
Pues es lo que ellos hacen normalmente. Y nosotros volveremos, en la Tercera Etapa del Viaje tenemos contemplado volver a pasar por acá, aunque hasta ese momento era sólo pasada.

Ahora sabemos que es un parada obligatoria!! Pues nos gustó mucho Uruguay, nos sorprendió gratamente, es mucho más que sol y playa. Y la gente, de muy buen corazón, y la fraternidad motociclista sin duda no mide ni marca ni cilindrada.

Y eso es L.A.M.A. Fundada en Estados Unidos, hoy tiene capítulos en todo el mundo. Fraternidad, motos, viajes, aventura, familia... en familia. Compartimos mucho con ellos y aprendimos mucho también. En Chile aún no existe un capítulo propiamente tal, pero está en formación.

Como nos acostamos tarde (No pudimos ver on line el partido, pero aprovechamos de actualizar el blog y leíamos el minuto a minuto del apretado resultado final, dando la victoria a Chile sobre Perú, 4-3), nos levantamos tarde también. El repuesto desde Chuí llegaba a medio día, así que no había apuro.

Pasado el medio día llegó Bibi y con ella fuimos a ver cómo había quedado la Tatuada. Al llegar Fernando nos esperaba. Efectivamente la moto tenía un golpeteo metálico, menor, muy distinto a los anteriores, pero yo lo escuchaba muy parecido al del tensor de cadena. Lo podría describir como cuando el tensor de la Falcon suena y también suenan las válvulas. Fernando dijo que se inclinaba más por pistón que biela. Y que aunque fuera biela, llegábamos a Chile, simplemente por ser Falcon, y aun más por ser Honda!!

En Argentina y Uruguay las Falcon y en particular Honda, son muy bien vistas, maquinones como decimos en Chile. Un fierro como se dice acá. Julio del motogrupo Bigote también me había dicho que demás llegaba. También le tenía fe a la moto.
Fernando me dijo que llegaba de más a Chile, que no la exigiera pues yo debía recordar que "estaba herida", pero que si la trataba con cariño llegaría. A demás me recomendó un aditivo que se le pone al aceite para evitar el desgaste del motor y "sellar" las fugas leves de aceite y mejorar la compresión. Me dijo que no era milagroso pero que algo podría ayudar.

Ruta 21, el taller de Fernando

Bibi aprovecha la visita para una acesoría técnica con Fernando

La otra opción era dejar la moto en Montevideo, que la vieran con calma, pedir los repuestos a Chuí y venir a buscarla yo después. Si había una leve opción de llegar a Chile con ella, yo prefería tomar esa alternativa.

Así que, como el sonido no era el horrible golpe que tenía cuando se la dejé, decidí aventuarme con ella. En el peor de los casos quedaría más cerca de Chile y Sheila ya nos había contactado con gente de LAMA Argentina, por lo que me iba un poco más tranquilo.

Fernando me entregó la cadena de distribución que se veía claramente gastada, mordida. Y también me entregó el tensor roto. Le hizo el cambio de aceite a ambas motos. El día anterior Susan aprovechó de encargar un tensor de cadena con "dientes", que es el que al parecer dura más. Es el que tengo yo ahora y Susan se trajo uno para ella. No nos cobró la mano de obra, le dije que era su trabajo, que algo nos tenía que cobrar, pero no quiso aceptar. Dijo que se la había jugado 100% pensando que era tensor y cadena, y había algo más golpeando.

Cabe destacar que muy posiblemente esta falla haya sido mi culpa. Pues es sabido que el tensor de cadena de la Falcon se rompe pronto, entre 10.000 y 20.000 kms según he leído en foros, a veces dura más. Pero cuando empieza a sonar, sabes que debes cambiarlo y es fácil, rápido y no es caro. Esto yo ya lo sabía, por eso cambiamos el de Susan y el mio antes de comenzar ésta aventura.

El mio comenzó a sonar otra vez en Buenos Aires, pero no le presté atención porque ya me había pasado antes, que suena, y deja de sonar, así por varios kms. Ahora no me había durado nada, estaba recién cambiado, debí suponer que la cadena lo había gastado. Pero decidí seguir. Cuando estaba en Punta del Este sonó mucho más, y ahí decidí actuar... ya era tarde. Aunque es muy probable también que la cadena ya venía gastada y hubiera roto un nuevo tensor. Jamás lo sabremos con certeza.

De todas formas como experiencia, apenas suene, cambiarlo. Aunque a Susan y a mi ya nos había pasado y sabíamos que cuando empieza a sonar dura harto... a menos que sea cadena de distribución.

Ya con la decisión tomada, volvimos donde Sheila. Preparamos nuestras cosas para partir al otro día. Era nuestro último día de "gracia". El jueves como máximo plazo debíamos dejar Montevideo para el domingo, o lunes en el peor de los casos, llegar a Chile y volver a nuestros trabajos.

Ese día había llegado Liz, otra motociclista de LAMA Uruguay, capítulo Tacuarembó. Acá es normal ver mujeres en moto. En Argentina también, aunque en los pueblos rara vez usan casco. Al principio me sorprendía y me agradaba ver mujeres en moto, después me di cuenta que era normal. Dejé de sorprenderme, pero seguía sonriendo cuando veía a una  chica en moto. Y no porque se vean más lindas en moto, sino por "atreverse" a andar en moto desde bien jóvenes. Ya soné como viejo!!

Liz y Sheila listas para salir a jugar a la playa

Liz cocina muy bien. Parece que acá todos cocinan bien. Me gustó mucho la gastronomía charrúa. Casi todo tiene huevo. Huevo duro como decimos nosotros (cocido) y lo pican o lo rayan, y se lo ponen a las ensaladas, al arroz, a los sándwich, etc. A mi me gusta mucho el huevo, así que copiaré ésto y lo agregaré cuando cocine... bueno, cuando Susan cocine, jajaja. Aunque ella es alérgica al huevo (mentira, es de mañosa), y no come.

El día del partido Liz nos sorprendió con las tortas fritas para hacer la previa. Que son como nuestras sopaipillas pero sin zapallo y más grandes. Muy ricas!
Y el día antes de irnos Sheila hizo papas fritas con huevo y quedaban milanesas de pescado, deliciosas. Compartimos unos mates y tomamos cerveza. Acá nos sobrealimentaron, parece que nos encontraron medio flacos. Sheila también hace dulce y mermelada de zapallo, como calabazas dulces. Me hice adicto!!

También me hizo huevo relleno. Una receta que me traigo a Chile. Y Susan adicta a la lechuga sacada del propio huerto de Sheila. Todo muy delicioso. Un manjar!

Huevo relleno

Esa noche, que era la última noche, hablamos de todo un poco. De como en Uruguay extinguieron a los charrúa, y yo les hablé de los mapuche en Chile, de política, de como nuestra economía es más estable porque pagamos por todo. En Uruguay la educación es gratis y obligatoria, la salud también, y los peajes para las motos son liberados. Mientras que en nuestro terruño la salud y la educación hace rato que no son un derecho sino un privilegio.

Obvio hablamos de viajes en moto y de los dedos de Punta del Este que están en nuestros adhesivos, calcos como les dicen acá. Sheila nos dice que supieron que los dedos eran obra de un artista chileno cuando en la reciente Copa América, Chile le ganó a Uruguay. Así que fueron y los rayaron en "venganza". Y obviamente hablamos del "dedo de Jara". Acá, todos nos recordaban ese incidente, incluso cuando paramos a cargar nafta nos recordaban eso, jaja.

Y yo recordé al "Mago Valdivia" diciendo: "Lo manoció, pero con respeto".

Entre risas y muy bien de ánimo nos despedimos y nos fuimos a dormir. Al otro día íbamos a madrugar para tratar de irnos temprano y llegar no tan tarde a Santo Tomé, que está al lado de Santa Fe. Ahí vive Pablo, un moto viajero argentino que escribió el libro "Cruzando Fronteras". Yo me comuniqué con él semanas antes para ver la posibilidad de pasar a comprar el libro. Me gusta mucho la lectura, y sería genial tener los relatos de los viajes de Pablo, más ahora que con Susan tenemos la intención de escribir un libro al final de esta mágica aventura.

Da la casualidad que Pablo justo había llegado de uno de sus viajes y estaría en su casa, así que nos ofreció alojamiento. Por lo tanto teníamos que manejar desde Montevideo hasta Santa Fe. Unos 700 kms. Y las autopistas no son como en Chile. En Argentina hay rotondas, semáforos y pasan por dentro de los pueblos, así que no es tan rápido.

Apenas nos habíamos acostado se puso a llover, muy fuerte, y a los pocos segundos, se desató una tormenta eléctrica, con mucho viento. Claro, teníamos que irnos con escándalo!