8 oct. 2015

Día 5 Caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar

Se anunciaba lluvia hace días, pero nosotros la habíamos esquivado. Esa noche llovió toda la noche y continuó por la mañana. Vimos el pronóstico del tiempo y también iba a llover en Punta del Este. Pensamos un rato y decidimos seguir aunque lloviera, fue una decisión acertada!

Aprovechando una ventana de buen tiempo que se había dado, tratamos de apurarnos en salir para ir a visitar el famoso Caminito! 
Salimos vestidos para la lluvia, pues asumíamos que pronto volvería a llover. Pero no fue así, se despejó y tuvimos el medio sol!! Al llegar al barrio La Boca nos dirigimos hacia Caminito, dejamos las motos afuera y nos sacamos los trajes de lluvia, que casi ya veníamos mojados por dentro por el sudor. 

Estacionados afuera de Caminito

Como sabrán, este par de cuadras, hoy tan famoso y turístico, le debe todo al tango. Ese mismo tango que todos han escuchado y pocos hemos bailado (sí, Susan y yo bailamos tango y no, no aprendimos juntos, eso le da un toque aun más sensual)
Viajar fuera de temporada tiene muchos beneficios, como éste, poder recorrer los lugares turísticos sin turistas!! 

Caminito: Son un par de cuadras de casas multicolores, se escucha y se respira tango. Hay diversos lugares para comer y también se puede ver comercio asociado al tango y a Buenos Aires. 
Por supuesto también a Maradona, Mafalda y actualmente al Papa Francisco. (Si no han escuchado la cumbia papal búsquenla en youtube)

En los balcones hay estatuas y figuras que recrean situaciones de la bohemia bonaerense. Y también ahora se asoma el Papa!

Balcones típicos en Caminito

Recorrimos a pie el barrio, sacamos fotos y conversamos con la gente de ahí. En particular con uno de estos vestidos de terno y sombrero que te hacen una pose de tango y les das propina. Él se acercó a nosotros al ver los cascos que teníamos en la mano. Él también es un viajero, y tenía su moto ahí. Había ido a la Patagonia argentina hace algún tiempo, y ya quería volver al camino. Por ahora, estaba en Caminito... 

El Papa asomado en uno de los balcones 

Hacía calor, así que nos fuimos medio desabrigados de Caminito en busca de la autopista que nos llevara a Gualeguaychú. Susan le preguntó a un taxista y sus instrucciones fueron más o menos simples. 

Antes de irnos pasamos a comprar aceite para llevar a Uruguay, ya que acá el Castrol mineral está "barato". $5.000 chilenos. El Mobil estaba como a $10.000. Raro!

Susan se bajó a comprar aceite y yo me quedé cuidando las motos cargadas. Mientras la esperaba, se notaba que las motos llamaban la atención a muchos de los motociclistas que pasaban por el lugar, acá en Argentina se ven muchas motos, muchísimas. Incluso tienen zona de detención preferencial para motos, aunque no se respeta mucho. Así como lo que se está haciendo en Santiago de Chile ahora. 

Dentro de esas personas que miraban las motos (no se ven muchas motos grandes, de 200 hacia abajo), se me acerca uno en una scooter Honda. 
Me hizo muchas preguntas del viaje. Estaba bien interesado, cómo lo hacíamos, cuánto gastábamos, dónde dormíamos, cuánto manejamos al día, etc. 

Matías Villaboa, motívate!! Se puede viajar... se puede llegar a donde quieras. Aun que seas viejito...

Me contó que su sueño era comprarse una moto más grande y salir a recorrer, trabajar un rato en lo que fuera y mandarse a cambiar en la moto. Me dijo que algún día lo haría, aunque fuera viejo... aunque tuviera 30 o 40!!!! Ahí me cagó.

Jajaja. Yo le dije, sipo, se puede, yo que tengo 35 años! 

Le dí uno de los adhesivos para que vea la foto que le tomé y siga nuestras aventuras. Estaba bien entusiasmado, y me dijo: 
-Seguimos en contacto y quizás en unos años más yo iré saliendo cuando estés viejito. 

Y yo pienso... en unos años más seguiré saliendo, así que nos encontraremos en la ruta!!   

Llegar a Bs As había sido un poco tortuoso, más bien encontrar hostal, salir de ahí, fue un cacho!
Pero no tanto por las innumerables vías que van hacia todos lados, en realidad sí está bien señalizado, el problema era otro. A toda la gente que le preguntábamos nos decía: "Seguí derecho y vas a ver la Panamericana, no te la puedes perder" 

Bueno, sí, no la vimos y nos pasamos de largo. Después de preguntar unas 5 veces: "Pero dice Panamericana", todos decían que sí, hasta que un policía nos dice: "No, dice Acceso Norte, esa es la que tienen que tomar... y seguí, seguí, seguí". 

Eso hicimos, y eso era lo que había que hacer... Acceso Norte!! 

La autopista de Bs As tiene 5 vías, y una de ellas la velocidad máxima es de 130 kms/h. Excelente!!! 
Acá sí se usa casco para las motos, al menos en la mayoría de los casos, no como en los pueblos donde rara vez se ve a alguien con casco. 

Gualeguaychú es relativamente cerca, más cerca de lo que pensábamos. La ruta, mucho más hermosa de lo que creímos. Los puentes que cruzan el Río Paraná son gigantes! Algo así como el de San Francisco, son puentes colgantes muy grandes y la vista es espectacular. No lo pude grabar porque no había cargado la batería de la cámara, pero pasar por ahí es asombroso.

El paisaje va cambiando mucho, se vuelve más verde, arboles más grandes, y por lo mismo no había tanto viento, pero siempre estaba presente. 

En el fondo se ve el puente colgante

Uno de los pasos más lindos ha sido este, tremendo paisaje! Queríamos parar a sacar fotos a cada rato, pero también debíamos seguir. Ya nos habíamos demorado mucho en salir de Bs As.

Puente colgante que cruza el río Paraná 

Pronto llegamos a nuestro destino, ya casi de noche. Preguntamos por alojamiento y nos enviaron al barrio correcto. Cuando me estaba bajando para preguntar en un hostel se me acercó un caballero, de unos 50 más o menos. 
-Buscan alojamiento? 
-Sí, le dije.
-Seguíme, sin compromiso. Si no te gustá, no lo tomás. 

Andaba en bicicleta, lo seguimos y llegamos a su casa, donde ha construido varias piezas, bien hechas y bien cómodas, con estacionamiento para nuestras nenas. Wifi, agua caliente. Y cerca de todo lo que nos interesaba. $300 por ser temporada baja. 

Víctor resultó ser muy simpático, conversamos harto con él. 

Las nenas descansando. Y los vientos de tormenta que asechaban

Esa noche salimos a comer, casi todo estaba cerrado. Víctor nos había dado el dato de unas Rotiserías, pero estaban cerradas, Caminamos unas cuadras y llegamos a una pizzería. Teníamos hambre y no queríamos cocinar, así que pasamos a comer ahí. Que buena idea!!! 

Las pizzas eran muy buenas, acompañadas de una cerveza. La masa sobre todo, muy muy rica. Nos fuimos a dormir con la guatita llena. 

Creo que es la noche en la que más temprano nos hemos dormido. Al otro día seguíamos a Uruguay, y aun amenazaba la lluvia. Sin embargo, hasta ahora, hemos tenido suerte. Alguien siempre nos acompaña y nos ayuda desde allá arriba, y sé que nos seguirá ayudando. 

No les quiero adelantar mucho. Ya estamos terminando de ponernos al día con el relato y con las fotos en Facebook, recuerden que ahí pueden ver más fotos!! 

Saludos y buenos vientos!!