13 oct. 2015

Día 9 y 10. Grande Club Bigote!

Día 9
Julio dijo que a las 10:00 am estaría en el hostel y así fue.
Llegó con Ricardo, y pronto llamó a Nelson, que tiene camioneta para llevar a la Tatuada a la casa de Julio, alias Canario.

 Y se va al doc

Llegamos a su casa, nos acomodamos. Él estaba de acuerdo lo de ponerla a punto. Así que se dispuso a desarmarla. Pensó también que podrían ser las válvulas, pero al abrir vio que estaban bien. Estuvimos todo el día en eso, la verdad yo sólo miré, puse cara de entender y comer las deliciosas pizzas que traía Vicky, su señora y tomar cerveza.
Y aprendí algo ese día... Acá se toma cerveza con coca cola, un corta'o!!

También pensó en la posibilidad de que fuera el descompresor que está en el árbol de levas. En algunos foros falconeros decía que suena mucho a veces y se lo han sacado. Susan se lo comentó a nuestro mecánico en Chile, y él le dijo que sí era posible sacarlo.

Con Julio Canario, poniéndola a punto

Antes de oscurecer logró revivir a la Tatuada!!! Pero se escuchaba un golpeteo metálico. Que claramente no era el descompresor. Desde Chile nos decían, por el sonido, que podía ser el pistón. Acá pensaban que podía ser la biela, algo más o menos grave.

Esa noche fuimos a la casa de Carlos, nos invitaron a cenar y a alojar allá, unas cuatro cuadras de la casa de Julio. Comimos chorizo de jabalí con arroz con huevo (huevo duro picado finito, muy rico!!) Acá se cocina harto con huevo. Ana, la esposa de Carlos se lució con la cena!

Con todo el Clan de Carlos y Julio!! Los Bigote Motogrupo!

Nos contaron que el jabalí acá es silvestre y se puede cazar. El hijo de Carlos también es motociclista, le gustan las clásicas, tiene una Ariel, que era de Carlos. Y Carlos recientemente se compró una Royal Enfield. Maravillosa! El hijo de Carlos caza jabalís con arco y flecha! Excelente.

Esa noche teníamos que decidir qué hacer. Julio, con toda su disposición y buena onda nos ofreció dejar la moto ahí, la desarmaba él, se aseguraba qué tenía y mandaba a pedir los repuestos a Chuí, en Brasil donde son más baratos (Distinto de Chuy que está en el lado uruguayo). De echo nos dijo que hubiese sido mejor haber seguido ese día hasta el Chuí y por unos $3.000 uruguayos nos cambiaban la biela. Eso con mano de obra y todo. O sea, unas 75 lucas chilenas. Él llamó para allá para averiguar los precios.

Julio podría meterse en la moto después de su trabajo, eso es después de las 17:00 hrs. Yo no lo quería seguir molestando ni aprovecharme de su confianza, el mecánico de Sheila también podría hacer el trabajo pero como es su trabajo le podría dedicar todo el día, nosotros con Susan podríamos ir a Brasil a comprar los repuestos y quizás tenerla lista para antes del miércoles.

El jueves es nuestro día clave, donde tenemos que volver a Chile sí o sí, como plazo máximo para alcanzar a llegar al trabajo.

Esa noche dormimos donde Carlos y decidimos irnos a Montevideo y probar suerte allá.

Día 10

Esa mañana Ana nos cocinó pan casero, muy rico, aunque igual extrañamos el pan de Chile.
Yo prefería la opción de llevarme inmediatamente la moto, por eso nos arriesgamos y nos fuimos los 160 kms desde Maldonado a Montevideo y ver aquella opción.
Nos despedimos de todos, muy agradecidos por toda su buena onda. Nos trataron muy bien.

Algo de lluvia nos tocó en la ruta saliendo de Maldonado (que queda en Punta del Este), pero no nos mojamos, nos pusimos nuestros trajes para la lluvia.
La moto anduvo re bien, a ratos incluso dejaba de sonar. Le fui controlando el aceite y todo bien.
En Montevideo Sheila y LAMA nos recibieron muy bien, con asado y torta!! Justo ellos estaban en una celebración.
Esperando a Latino Americanos Motociclistas Asociados que nos irían a encontrar

Pasamos a ver al mecánico de Sheila, y me cobraba unos usd 200 por la mano de obra, más los repuestos que se pedirían al Chui, no era necesario que fuéramos nosotros. Aunque era caro, se trataba de abrir el motor, cambiar biela, aceite, empaquetaduras etc. Podía hacer un esfuerzo y pagarlo, aunque me complicaba un montón. Él al escuchar el ruido, dijo que 99% seguro que era la biela. Y que se podía romper en cualquier momento.

Con LAMA Uruguay

Esa tarde llegamos a casa de Sheila y Gabriel. Al llegar la noche me acosté pensando en cuál sería la mejor opción. No se me ocurría.

En la casa de Sheila y Gabriel